Archivo de la etiqueta: santa lucía del tuy

La estación Santa Lucía del Ferrocarril Central de Venezuela

Por: Ivan López Calero.

Revista Nº 6

Estación Santa Lucía del FCV. Vía a CaracasEstación Santa Lucía del FCV. Vista Vía a Caracas

   Hace poco revisando el libro “Ferrocarriles en Venezuela (historia complicada)” publicado por el Instituto de Ferrocarriles del Estado (IFE) el año de 2006, con intenciones de encontrar alguna anécdota, comentario, imagen u otro referente para las investigaciones sobre las estaciones del Ferrocarril Central de Venezuela al Valle del Tuy, nos topamos con unas imágenes interesantes, pero igual de resaltantes nos parecieron las palabras halladas en el prólogo, y que llaman mucho la atención, es tal vez, porque comulgan con la visión trazada o que sentimos en nuestra búsqueda hacia la historia del Valle del Tuy, esas palabras son las del presidente del IAFE para ese año, Ángel García Ontiveros:

“Nos propusimos auspiciar cuanto permitiese atender y recoger las voces, lecturas e informaciones aprovechables, pero dispersas, con las cuales reconstruir nuestra historia ferroviaria. La de aquellos momentos esplendorosos del último tercio del siglo XIX.
… Así lo siento debido al convencimiento de que contribuir a cubrir la carencia de textos de divulgación histórica e informativa que le permita a nuestro pueblo conocerse mejor, iguala la trascendencia de poner en circulación trenes modernos…”

   Compartimos este sentimiento de recoger las voces, lecturas, imágenes gráficas y toda información aprovechable del Valle del Tuy, que además sabemos muy, pero muy dispersa, para así reconstruir nuestra historia regional y local con bases un poco más solidas, no pretendiendo ser dueños de la verdad o imponer una verdad, sino compilarla, sistematizarla y difundirla a las actuales y nuevas generaciones y ser un punto de partida, o un referente para investigaciones más profundas. Sigue leyendo

Anuncios

1 comentario

Archivado bajo Fotomemorias

Francisco Espejo

Por: Manuel Vicente Monasterios

     Nació en Siquire, Edo. Miranda, el 16 de abril de 1758. Jurista y hombre público, activo en favor de la causa republicana, hijo de Francisco Espejo y de Bárbara Caamaño y Bermúdez. Su nombre completo era Francisco Silvestre Espejo Caamaño. Realizó sus estudios primarios en Santa Lucía (Edo. Miranda) y obtuvo el grado de bachiller en artes en la Real y Pontificia Universidad de Caracas en 1775 y el de bachiller en derecho civil el 30 de abril de 1781 en la misma universidad. Fue uno de los fundadores del Colegio de Abogados de Caracas y tesorero de su primera Junta Directiva el 17 de agosto de 1788, y en asamblea celebrada el 13 de septiembre de 1791 fue electo decano de dicho cuerpo colegiado; como tal le correspondió presidir la sesión solemne de su instalación definitiva en 1792.

Dr. Francisco Silvestre Espejo Caamaño.

      De sus propias declaraciones, durante la causa de infidencia que se le siguió en 1812, se puede conocer su actuación pública entre 1797 y el 19 de abril de 1810: fiscal de la Real Audiencia, comisionado para realizar la instrucción en la causa seguida contra la Conspiración de Gual y España; participó en el proceso seguido en 1798 contra unos franceses revolucionarios en Maracaibo; actuó de fiscal militar contra Francisco de Miranda cuando su invasión a Coro en 1806; en 1808 como fiscal de la Real Audiencia, se opone al movimiento de los caraqueños que pretendía asumir cierta autonomía a propósito de los sucesos de España; fue relator de la Junta Superior de la Real Hacienda, y el 19 de abril de 1810, asistió como oidor de la Real Audiencia al acto del Jueves Santo en compañía del capitán general Vicente de Emparan y Orbe, correspondiéndole firmar el acta de destitución de éste y la de la constitución del nuevo gobierno republicano. Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Biografías

Historia de la música contemporánea en Santa Lucía, I (1892-1987) de Juan Ramón Ávila (Libro recomendado)

      Este libro, publicado por primera vez en 1987, es un registro cronológico e histórico, incunable y único en los Valles del Tuy (y tal vez en el estado Miranda). Su autor se dedicó, con máximo detalle, a escudriñar en el pasado de la música tanto popular como académica de su pueblo, recurriendo no solo a la referencia bibliográfica sino también a la revisión de documentos, fotos y la realización de entrevistas a las personas involucradas en una historia que lo toco muy de cerca. Una verdadera labor de cronista oficial, aún esperando el segundo tomo, que contendrá la historia desde 1987 hasta 2007.

Portada del libro Historia de la música contemporánea en Santa Lucía, I (1892-1987) de Juan Ramón ÁvilaPulse acá para descargar Historia de la música contemporánea en Santa Lucía, I (1892-1987)

     En la presentación de la primera edición de 1987 el profesor Luis Augusto González Díaz de forma certera sobre este obra expresó:

“Es buena la intención, pero mejor aún, en grado superlativo al hecho, al acontecimiento de la investigación y en este ensayo se acopia lo tradicional, lo histórico, lo contemporáneo de los quehaceres de la música en este Valle de Santa Lucía de Pariaguan, antaño y hogareño..”

      Si bien es una obra breve, es sin embargo un buen compendio de apuntes que muy fácilmente pueden dar pie a jóvenes investigadores que deseen iniciar análisis mas profundos en el área de la historia de la música, en Santa Lucía o a nivel del Valle del Tuy.

     Es una obra llena de anécdota de charlas – entrevistas entre amigos, vecinos y coterráneos que más que hablarnos de historia local nos echan el cuento de sus vivencias de sus andanzas y sus esfuerzos en el amor por la música, en palabras de propio autor podemos descubrir estos aspectos reflejados cuando al iniciar su obra nos refiere:

“La presente lleva por objeto el de elaborar una recopilación de la historia reciente en la música de nuestro pueblo… historia hecha con la vivencia de sus propios protagonistas y la indagación bibliográfica entre autores de este lar…”

      Desde Matria deseamos recomendar esta pieza de historia local del cronista Juan Ramón Ávila que más que un referente bibliográfico del Valle de Santa Lucía del Tuy puede y debe convertirse en una fuente de inspiración para las jóvenes generaciones de investigadores e historiadores, que bien pudieran fortalecer los aspectos en ella tratados.

2 comentarios

Archivado bajo Misceláneas

Sembrando Identidad…

Promo I

1 comentario

26 enero, 2014 · 9:47 am

Presentación DOSSIER 3: La independencia y la guerra a muerte en el Valle del Tuy.

Por: Efrén Calero. 

Detalle de El escorpión dormido de Pedro Rengifo, Año 2003.

      El proceso de independencia se inicia a la par en el Tuy como en el resto de Venezuela, esto no solo por la cercanía del Valle con relación a la capital de la para entonces provincia de Venezuela, sino también como consecuencia de la agraciada situación geográfica del mismo con relación a Caracas y que a esto se debe sumar los marcados intereses de los mantuanos por la calidad de las tierras del Valle, ya que no es un secreto que muchos de ellos eran poseedores de haciendas cacaoteras en Cúa, Yare, Santa Teresa, Santa Lucía u Ocumare. Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo DOSSIER

DOSSIER 2.3: 34 AÑOS DE ENCUENTRO INTERCULTURAL ENTRE SAN PEDRO Y SANTA LUCIA

Por: Suzuky Margarita  Gómez Castillo

     La  parranda de San  Pedro  de  Guatire es  una conmemoración popular  y  religiosa que  comenzó  realizándose  en  el  actual  municipio  Zamora, del  Estado Miranda, luego paso  a Guarenas  y  hoy  día  se  encuentra  disgregada  en  diversas  localidades de la  geografía  nacional venezolana.  En los  estudios  que  se  han  realizado la  festividad  tiene  su  génesis   en el  siglo  XIX, también llamado republicano independiente, ya  que  el  mismo  se ajusta a las  postrimerías de  la  Guerra de  Independencia y  la  misma  consiste  en  recrear  a través  de una  comparsa a  un  grupo  de  parranderos cuyas  caras  están  cubiertas  por  betún  negro (caracterizando a los  negros esclavizados), de  quienes  se  relata  en la  tradición  oral que  cubrían  sus  rostros  para  no  ser  reconocidos por  sus amos mientras elevaban a través  de  sus  versos  frases  de  protesta por el  sometimiento del  cual  eran  objeto, están vestidos  con  levitas, sus  cabezas cubiertas con sobreros  tipo  pumpa, sus pies  visten  con alpargatas y/o cotizas, algunos  de  ellos  llevan   un pedazo de  cuero  de animal al  estilo  de  una  plataforma amarrado  a la  misma sandalia cuya  función es armonizar  el  baile y  formar  parte de  los  instrumentos musicales (percusión), que junto al  cuatro, la  maraca y  las  voces de  los  cantores alaban, alegran  y  rinden   homenaje  de  forma  particular  al  santo  patrono  que  llevan en  adornado en un  pequeño  altar todos  los  29  de junio. 

Promeseros de la Parranda de San Pedo, Foto del Profesor Miguel Ángel García

     Otros  personajes  centrales  de la  parranda están  simbolizados en “Los  Tucusitos”, son  unos  niños vestidos con una  braga roja  y  amarilla, muy  similar a  los  arlequines, también  es  importante  acotar que  es  el  mismo  color  utilizado en las  banderas que se  hondean  en la  parranda, al  entrevistar  a  los  cultores  ellos  asocian  estos  colores a las  confrontaciones  propias  del  siglo  XIX  entre  los integrantes  del  partido  liberal (amarillo) y del  partido  conservador (rojo) y  que  se  evidencia  en las características  del  baile,  una  pareja solo integrada  por  hombres, la  cual  desarrolla un   careo  resuelto con la intensidad  del  baile, entre  vuelta y  vuelta atentos  al  cambio  de  tonada.  No  obstante,  el  personaje más atrayente resulta el  de  un  hombre  con  vestido  de  mujer y  que  lleva  en  sus  brazos una  muñeca de  trapo.  El mismo  es  conocido como “María  Ignacia” y  la  muñeca  “Rosa Ignacia”,  quien baila junto  a los  dos  tucusitos  que  hacen  las  veces  de  sus otros  hijos. Todos  llevan  la  cara  pintada  con  betún o  “negro  humo”.  Y  cuenta  la  tradición  que “Rosa  Ignacia” negra  esclavizada  ofreció una  promesa al  santo por la  salud de  su hija, recibiendo el  favor  ella  opto por  bailar  a la  deidad en agradecimiento mientras su hija  estuviera  con  vida,  sin  embargo  ella  murió antes  que su  hija y su  esposo  también  devoto  honro la promesa  vistiéndose  con  sus  ropas, es  allí  de  donde  nace el  recordatorio  a  la  devoción dentro  de nuestra  cultura que  combina lo  mágico religioso.

     Y es desde 1979 cuando comienza el intercambio  cultural y  religioso entre  el  San  Pedro  de  Guatire y los  pobladores de  Santa  Lucia, esto  se  llevó  a  cabo cuando el  Sr. Alfredo  Gil, guatireño  y  nuevo  habitante  de  Santa  Lucia, invita  a los  parranderos del  Centro  de  Educación  Artística “Andrés  Eloy  Blanco” CEA para  que  visitaran al párroco  Mariano Marianchich  que  se  había  radicado  en  el  actual municipio  Paz  Castillo pero que provenía  de  Guatire donde  desde 1952  había fungido como su guía  espiritual, tradición  que  se  oficializo  con el paso  del  tiempo  creándose la  llamada “Embajada  de  Santa  Lucia” y  que  recibe  todos los segundo  sábado de  julio a  los  sanpedreños, y en el cual, el pueblo al salir de la Iglesia junta a San Pedro con San Juan Parrandero.

Fuentes consultadas:

30 años de la visita de la parranda de San Pedro a Santa Lucía celebrarán este sábado. Disponible  en: http://www.pazcastillo.gob.ve/index.php?option=com_content&view=article&id=190%3A30-anos-de-la-visita-de-la-parranda-de-san-pedro-a-santa-lucia-celebraran-este-sabado-&Itemid=53

Notas  de las  clases  magistrales por  Miguel Alciro  Berroteran  en la  Escuela  del  san  pedro  de  Guatire.

Zambrano, Marlon. La Parranda de San Pedro. Caracas: Ediciones de la Universidad Central de Venezuela.

Deja un comentario

Archivado bajo DOSSIER

Fotografía aérea de Santa Lucía (década de 1950)

Por: Juan Manuel Carrasco.

     De los documentos gráficos más importantes de Santa Lucía destaca una fotografía tomada presumiblemente en 1953, durante un sobrevuelo en helicóptero realizado sobre la población tuyera de Santa Lucía (capital del municipio Paz Castillo) durante el cual también se filmó un vídeo en cinta 16 mm, datado en ese año. La fotografía fue realizada por el fotógrafo Luciteño de origen turco, Emilio Yamín, quien para ese entonces laboraba para el Ministerio de Obras Públicas (MOP). La toma fue realizada, según la hija del fotógrafo, Aurimar Yamín Rondón (ya fallecida) con una cámara Rolleiflex TLR de objetivos gemelos, con película 120 mm, conservada por ellos aún. La orientación de la toma fotográfica está hecha mirando de norte hacia el sur.

FOTO AÉREA SANTA LUCÍA

     En la imagen podemos advertir, en primer momento, unas líneas claras y rectas que recorren el centro de la toma y que definen a las ocho calles que posee esta población, correspondiendo las más largas con las cuatro calles principales de Santa Lucía, de izquierda a derecha, a saber: Sucre, Miranda, Espejo y Bolívar. En líneas generales podemos ver en este casco colonial dos núcleos de ordenamiento urbano: hacia el sur, con sus 8 calles, el denominado “Pueblo Abajo” o casco central de Santa Lucía; y hacia el norte (parte inferior de la foto), con sus 6 calles, el denominado “Pueblo Arriba”.

     Las dos primeras calles de la izquierda aparecen cortadas por el denominado “Cerro de Los Chivos”, lugar donde hoy se asienta el populoso barrio El Milagro. Detrás de este cerro, hacia la izquierda de la imagen, se ven los terrenos que pertenecieron a la Hacienda La Concepción, por donde hoy en día atraviesa la denominada “Variante”, vía de acceso a la carretera Petare – Santa Lucía, para ese entonces inexistente. Bordeando este bajo cerro desde el norte y en ondulado cauce destaca la quebrada “Agua Bendita”, en el límite este del casco central de Santa Lucía. Una de las construcciones importantes de la época que se puede observar en esta imagen es la actual U. E. N. “Dr. Francisco Espejo”, asentada en los terrenos de la antigua hacienda “El Milagro”, en el lado izquierdo de la imagen. En el lado inferior izquierdo podemos observar el Estadio de Béisbol “Las Tuyerías”, y junto a esta construcción, en la parte inferior de la foto hacia la derecha, los terrenos que hoy conforman la urbanización La Aguada. Vemos que los edificios más alto de Santa Lucía, conocidas como “Residencias Santa. Lucía”, aún no estaban construidas.

   También podemos visualizar en los primeros planos de la imagen dos construcciones importantes que sobreviven hoy: el Cementerio Antiguo (delimitado por un muro perimetral y dividido a su vez en cuatro cuadrantes), el cual data de 1842; y frente a este la cuadra correspondiente a la actual Plaza Dr. Francisco Espejo.

     Bordeando el lado central derecho de la imagen se observan las líneas onduladas que representan la quebrada “El Tigre”, que también recorre el límite oeste desde el norte. Gran parte del lado derecho de la foto está ocupado por el entonces deshabitado “cerro El Calvario – Tun-Tun”, aunque en su parte más baja (en el cuadrante superior derecho) se observan gran cantidad de casas y callejuelas: se trata de los barrios La Vega, El Calvario, Tun-Tun, El Rebalse y El Hormiguero, los más antiguos de Santa Lucía. Estos encuentran límite con los antiguos “tablones de caña de azúcar” del Central Santa Epifanía, los cuales se observan levemente hacia la esquina superior derecha de la imagen.

     De izquierda a derecha en la parte superior de la foto se ve el poderoso cauce del Río Guaire, en su trayecto de este a oeste. Más allá están los bajos cerros de El Indio y Las Adjuntas (en el cuadrante superior izquierdo), con su carretera, y a lo lejos las estribaciones del Parque Nacional Guatopo, en resumen una imagen que registra una etapa de la historia de la Santa Lucía en transición entre lo rural y lo moderno, entre la cuadricula española y el estallido del crecimiento demográfico producto de la industria manufacturera, pero que hoy aún al ver la imagen la reconocemos fácilmente.  

Deja un comentario

Archivado bajo Fotomemorias