Archivo de la etiqueta: Revista Matria Nº 6

El bicentenario Nuestroamericano

Por: Arturo Lev Álvarez

     Este siglo XXI nos ha traído la celebración y conmemoración del bicentenario independentista. Son 200 años en los cuales los pueblos nuestroamericanos han experimentado transformaciones políticas, económicas y sociales. Los pueblos han pagado alto el costo de ser independientes, ya que, nuevas formas de dominación se originaron, y la mejor estrategia desde los imperios fue dividirlos. Las pugnas internas por el poder entre oligarquías terratenientes y caudillos despiadados causaron un entreguismo a imperios como Estados Unidos o Gran Bretaña, sumiendo a sus pueblos en guerras. Los de abajo aún reclaman la independencia en pleno siglo XXI. Hay un compromiso de construir en un proyecto colectivo la “Patria Grande”, nuestramericana, con independencia tecnológica, cultural, económica y política en un mundo globalizado y cambiante constantemente.

Tupac Katari imagen tomada de www.executedtoday.comTupac Katari imagen tomada de http://www.executedtoday.com

     En 1810 se inician en varios territorios súbditos de España en América, movimientos emancipadores que motivan, además, la búsqueda de una identidad, primero nacional y luego regional tras largos años de dominación, pero reconociendo que en un primer lugar son emancipaciones dirigidas por una élite criolla-terrateniente que pretendía la independencia del monopolio comercial ejercido por los españoles, y que los pueblos, luego, participarían buscando la libertad e igualdad, la tan ansiada justicia social. Sigue leyendo

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Una crítica a la enseñanza de la historia de Venezuela

Por: Jacinto R. Justiniano.

    La enseñanza de la Historia de Venezuela en la educación básica y especialmente, media general, está llena de vacíos y omisiones que entorpecen la noción del proceso histórico de los hechos pasados, además, la historia tradicional es enseñada por fases, donde una etapa es inconexa y excluyente de las otras, especialmente la indígena o prehispánica, como bien lo señala Mosonyi (1982), cuando escribe que: 

La fase indígena es excluyente con la fase colonial. Una vez que se trató lo indígena, normalmente de una forma muy superficial, deja de haber interés en este tópico y se pasa a lo otro como si fueran dos momentos discretos y separados en el tiempo (p. 48).

     Aunado a ello encontramos una serie de problemas que hacen difícil y complican el proceso de enseñanza-aprendizaje, entre los cuales podemos mencionar la progresiva pérdida de valores a la que ha estado expuesta la sociedad venezolana debido al proceso de globalización y transculturización, que ha desembocado en el desinterés del estudiante por la historia y el área de las Ciencias Sociales, tal como lo señala Briceño Suárez (2004), cuando escribe que “es evidente el desinterés del joven venezolano por el área de las Ciencias Sociales, por el estudio de la historia y por el conocimiento real de los procesos que se han originado para la conformación de nuestra historia” (p. 1), motivo por el cual hoy podemos hablar de una pérdida de la Identidad Nacional y la conciencia ciudadana.

Portada del libro Lecciones de Historia de Venezuela de Alberto Arias Amaro, editorial Romor. C.A.Portada del libro Lecciones de Historia de Venezuela de Alberto Arias Amaro, editorial Romor. C.A. Sigue leyendo

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Originarios y revolución en el siglo XIX

Por: Julian Lautaro. @julianlautaro

     Previo a la conquista, macroetnias como la azteca y la inca, habían dominado a etnias menores. Éstas vieron como aliadas a las espadas conquistadoras, que las aprovecharon para vencer. Considerando a todos los originarios como bárbaros, “incultos e inhumanos”, los Cortés y los Pizarro los subyugaron o exterminaron. El Vaticano otorgó el “Nuevo Mundo” a los reyes españoles (bula Inter coetera, 1493) y todos los diezmos recolectados en él a cambio de que la Corona financiara todos los costos para evangelizar a los indígenas (bula Eximiae Devotionis Sinceritas, 1501).

     El brutal saqueo minero acrecentó la primaria acumulación de capital en Europa, sólo “entre el año 1503 y 1660 llegaron a San Lucas de Barrameda 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata provenientes de América”, sin incluir el cuantioso contrabando (1). Potosí sangró ese yugo. De 70 millones de indígenas, tras un siglo y medio de colonización sólo quedaban 3,5 millones (2). La trata de esclavos traería nueva mano de obra. Incluso las pestes llegadas de Europa mataron a millones, más que la inhumana explotación y masacres. Bolívar en la Carta de Jamaica denunció que se cometieron “los actos más horrorosos de un frenesí sanguinario, (…) nada ahorran los españoles con tal que logren someter a los que han tenido la desgracia de nacer en este suelo”.

Pizarro y Atahualpa en una ilustración de la Nueva crónica y buen gobierno, obra de Felipe Guamán Poma de AyalaLa Conquista, Pizarro y Atahualpa en una ilustración realizada por Felipe Guamán Poma de Ayala para su obra “Nueva coronica y buen gobierno”, realizada entre los años de 1600 a 1615.

     El fray Bartolomé de las Casas denunciaría que los indios preferían ir al infierno para no encontrarse con los cristianos (3) La conquista agregó instrucción a la mera coacción. En 1537 el Papa “ascendió” a los indígenas de animales a hombres, susceptibles de ser convertidos a la fe (bula Sublimis Deus). “Si los indios tenían alma o no” fue una ardua discusión de 14 años. En 1542, las “Reglamentaciones de protección al indígena” los declararon súbditos de Castilla en “condición de minoridad”. Puestos bajo la tutela del encomendero, en los hechos fueron sometidos a una esclavitud no reconocida como tal, que no modificó la figura del corregidor, creada en 1565.

Fray Bartolomé de Las Casas, protector de los originarios Americanos, Sevilla 1484 - Madrid 1566Fray Bartolomé de Las Casas, protector de los originarios Americanos, Sevilla 1484 – Madrid 1566.

     La expansión del catolicismo se implementó colonizando las almas. Destrucción de templos y simbologías autóctonas, férreo adoctrinamiento religioso, la Inquisición para los “infieles”. Afros e indígenas sincretizaron la fé impuesta con sus propios panteones politeístas.

     Ante el crecimiento del mestizaje, durante el S.XVII se impuso un racista sistema de castas cerrado y hereditario, basado en la “limpieza de sangre”. Otorgaba derechos y obligaciones a perpetuidad, el ascenso social dependía del grado de “blancura”. La base de la pirámide eran las esclavizadas poblaciones africanas.

     Para el dominio político, plantea Sartre que:

“la élite europea se dedicó a fabricar una élite indígena; se seleccionaron adolescentes, se les marcó en la frente, con hierro candente, los principios de la cultura occidental, (…) tras una breve estancia en la metrópoli se les regresaba a su país, falsificados” (4). Estudiando al Perú, Lewin sostiene que “a pesar de la degradación social de los indios”y “debido a su importancia para ´el buen gobierno´ y el hecho de ser imprescindible su intervención en el manejo administrativo”, el curaca gozó de “ciertas prerrogativas que no sólo lo ubicaban al margen de la casta indígena, sino también de las castas en general, en una peligrosa y ambigua situación intermedia.” (5)

     A esta nobleza indígena se le reconocían sus títulos y beneficios, y fue intermediaria entre la élite dominante y las mayorías dominadas de su propia etnia. El sistema de gobierno fue de dos repúblicas separadas jurídica, económica, social y geográficamente, la de españoles y la de indios (6), que funcionaban como autonomías tuteladas, marginadas políticamente. Esto se mantuvo incluso con las Reformas Borbónicas del S. XVIII. Entró en crisis con el agotamiento del régimen monárquico.

     Esas reformas centralizaron el imperio en el rey. Acotaron el poder de la Iglesia, modificaron el comercio y también aumentaron la presión impositiva, atizando las tensiones sociales. En 1780 y 1781 y tras casi tres siglos de resistencia y rebeliones indígenas y esclavas, las insurrecciones andinas de Túpac Amarú y Túpac Katari estremecieron al continente. Con la colaboración de “indios fieles” al rey, fueron cruelmente aplastadas. La amenaza al poder colonial fue tal que el miedo al indígena se hizo carne en las élites, relegando la mirada tutelar.
Casi 30 años después, las élites criollas lucharán por más poder, los revolucionarios buscarán a los indígenas por la Patria Grande.

Tupac Amaru II, último Sapa Inca, líder revolucionario, Canas, Perú 1738 - Cuzco 1781Tupac Amaru II, último Sapa Inca, líder revolucionario, Canas, Perú 1738 – Cuzco 1781.

Notas:

(1) Hamilton, Earl J. American Treasure and the Price Revolution in Spain (1501-1650), Massachusetts, 1934. En Galeano, Eduardo. Las venas abiertas de América Latina, Catálogos, Bs. As., 2004 (1ª ed. 1984), pág. 40.
(2) Ribero, Darcy. Las Américas y la civilización, tomo I: La civilización occidental y nosotros. Los pueblos testimonio. Bs. As. 1969. En Galeano, ob.cit., pág. 59
(3) Galeano, ob. Cit., pág. 62
(4) Sartre, J.P. prefacio a Los condenados de la Tierra de Franz Fanon, Último Recurso, Rosario. 2006. pág. 5.
(5) Lewin, Boleslao. Túpac Amarú. Bibliot. Virtual Omegalfa, 2010 (1ª ed. 1943), pág. 8
(6) Levaggi, Abelardo. “República de Indios y República de Españoles en los Reinos de Indias”, Revista de estudios histórico-jurídicos Nº 23, Valparaíso, 2001.

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Presentación DOSSIER Nº 6: 200 años de la guerra a muerte en el Valle del Tuy… el camino después de la victoria.

Por: Iván López Calero

Revista Matria Nº 6.

El escorpión dormido de Taguay, óleo sobre Corrugado, oleo sobre corrugado 200 X 180 cms, autor Pedro Rengifo Olivares, año 2005El escorpión dormido de Taguay, óleo sobre Corrugado,  200 X 180 cms, autor Pedro Rengífo Olivares, año 2005

      Los Valles del Tuy fueron el escenario de distintos hechos armados o de conflicto de las guerras que en Venezuela sucedieron durante el siglo XIX, diversos episodios de la Guerra Federal, y del caudillismo post federalista, las andanzas guerrilleras de Dionisio Cisneros y los Güires entre 1821 a 1832, pero ninguno son tan recordados o marcaron tanto la memoria de los tuyeros como los episodios de la guerra de independencia acaecidos en 1814.
      Como parte de su intención de dominio de Caracas, Boves detecta la importancia estratégico – geográfica y de suministros de provisiones del Valle del Tuy con relación a la capital de la para entonces recién nacida 2ª República de Venezuela, decide invadir y aprovechar estas características para su guerra, de allí que termina invadiendo el Tuy entre febrero y marzo de 1814, primero en Ocumare y luego en Charallave, con unas consecuencias devastadoras para la primera de estas poblaciones, que aún cubren con un aura negra los espacios donde se realizaron estos hecho.
        A pesar de ser poco el material bibliográfico documental o literario que ha tratado el tema y a 200 años de estos hechos, en el Valle del Tuy aún se habla de ellos con horror y como si fuesen muy cercanos en el tiempo y en lo personal, recordar esta fecha no es un acto de celebración sino un acto o una manera de mantener viva la memoria, de esos acontecimientos nefastos de un episodio de nuestra independencia, tal vez el más terrorífico de todos.
         En las páginas siguientes hemos querido mostrar los hechos sucedidos entre febrero y marzo de 1814 a través de una selección de distintos artículos, materiales documentales, entre otros, que permitan la comprensión de los hechos de forma sencilla en el orden cronológico en que sucedieron. Es un acercamiento a los hechos que nos identifican y que además forma parte indivisible de nuestra historia local, que hoy deseamos compartir a través de las páginas de este número aniversario de Matria.

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Editorial Revista Matria Nº 6

Por: Arturo Lev Álvarez

    Los aniversarios hay que festejarlos y más cuando vienen acompañados de conmemoraciones históricas bicentenarias. En el caso del grupo de investigación de revista Matria nos complace celebrar junto a los lectores y colaboradores el primer año de vida de la revista, tratando de cumplir con las expectativas creadas desde aquel primer número en mayo de 2013.

     El aniversario lo celebramos con esta publicación Nº6 de la revista, cumpliendo así la meta de la edición bimensual, que tanto esfuerzo y sacrificio ha costado por parte del colectivo de investigación. La satisfacción está en saber que la revista ha abierto diálogos y debates tanto en los valles del Tuy como fuera de la región. Sigue leyendo

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