Archivo de la etiqueta: nunca

Dossier 9.4: La propaganda antirrepublicana y las guerrillas fieles al rey (1821 – 1830)

Por: Antonio Delgado González

I. Una cuestión ideopolítica y de las mentalidades. La propaganda antirrepublicana (1821-1830).

      Como es conocido, la independencia de Venezuela quedó sellada por las dos últimas grandes batallas de Carabobo en 1821 y del lago de Maracaibo en 1823. Si en Carabobo se conquistó a Caracas, la batalla naval del lago, significó la conquista definitiva de la provincia de Venezuela. Empero, la guerra que tenía más de diez años, continuó en gran parte del territorio con menor intensidad. No quedaban ejércitos peninsulares, pero poblaciones enteras y en abierto desafío contra las autoridades grancolombianas y provinciales, manifestaron su apoyo al monarca español hasta 1827. Una de las razones causales, consideradas dentro del accionar contrainsurgente de las partidas leales al rey, estribaba en la propaganda contrarrevolucionaria o antirrepublicana que se dirigía desde la isla de Puerto Rico (1).

       El papel de publicista y estratega desestabilizador contrainsurgente lo llevó a cabo el conspicuo José Domingo Díaz (2), médico y burócrata caraqueño, reconocido por sus ideas pro-españolas. Díaz que, desde junio de 1821, había sido nombrado Intendente de la Isla de Puerto Rico, abandonó Venezuela en julio de 1821, tras saberse la derrota definitiva de las tropas realistas y vislumbrarse la victoria republicana. Ello también quedó demostrado con el armisticio firmado entre Bolívar y Morillo.

      La labor de José Domingo Díaz fue propiamente la de un corresponsal de guerra. Su opinión política tuvo siempre como objetivo el desprestigio de la causa independentista y republicana, por una parte; y por la otra, la glorificación del ejército realista. No era de extrañar en una persona que, a pesar de ser caraqueño, mantenía un fiel apego al monarca español (3), así como tantas otras personas que levantaron las banderas del rey, aún después de Carabobo (1821) y Maracaibo (1823). Si bien desde Puerto Rico, Pedro Tomás de Córdova, Miguel de la Torre y José Domingo Díaz, tuvieron un papel relevante en la elaboración de la propaganda realista para contrarrestar la insurgencia republicana venezolana desde 1822 hasta 1829, los escritos de José Domingo Díaz, se introdujeron en Venezuela entre 1826 y 1828, a través del sistema de espionaje realista. Un total de diez cartas y seis alocuciones tenían varios propósitos: señalar los grandes problemas producidos por el dominio republicano, justificar la reintegración del país, que en ese momento formaba parte de la República de Colombia al orden monárquico español y desplegar el apoyo propagandístico a las partidas realistas.

Batalla Naval del Lago de Maracaibo 24 de julio de 1823, detalle del Billete conmemorativo de 20 Bolivares de Octubre de 1987Batalla Naval del Lago de Maracaibo 24 de julio de 1823, detalle del Billete conmemorativo de 20 Bolivares de Octubre de 1987 Sigue leyendo

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo DOSSIER

Emma Soler, Emma Cumbre.

Por: Iván López Calero

      Ignacia Villasana nació en la población tuyera de Cúa, el 08 de julio de 1868, nombre que, al comenzar su carrera como actriz de teatro, cambiará por el de Emma Soler, de acuerdo a sugerencia que le hiciera el periodista y empresario Gabriel Aramburo, fundador de la Compañía Infantil Venezolana, la primera en su género, formada, de acuerdo a lo divulgado por el historiador Carlos Salas, “por niños menores de quince años”, encontrándose entre ellos Ignacia Villasana, con esta compañía cada diciembre interpretaba “nacimientos” en la Plaza La Pastora de Caracas, con los que alcanzaron bastantes éxitos por su precocidad artística.

      De la empresa arriba señalada también formó parte el gran músico José Ángel Montero, autor de la ópera “Virginia”. Cuando corría el año de 1880, en Caracas se conocían los llamados teatros de aficionados. En las carteleras de estas modestas instituciones, comenzará a figurar el nombre de la jovencita Ignacia Villasana.

      Don Carlos Salas, en su bien documentado trabajo “Historia del Teatro en Caracas”, muestra una imagen de cuerpo entero de Emma Soler y nos dice: “Empezó actuando en las plazas públicas y en los teatros de corral, donde eran representados cuadros vivos y Nacimientos”. Durante el año de 1887 se le verá al lado del gran actor Teófilo Leal (amigo de Ignacia desde su Infancia), actuando con la Compañía Americana, en 1889, salieron contratados Emma y Teófilo para Maracaibo, con Don Enrique Terradas y Gutiérrez. 

      En Maracaibo se separaron, yéndose Teófilo en la Compañía de Gerardo López del Castillo, para Centro América y Buenos Aires, hasta 1913, cuando regresa para trabajar de nuevo con Emma y Emilita Montes, en el desaparecido Teatro Caracas. Y ella en su condición de actriz y asumiendo roles de empresaria se va en compañía de los actores venezolanos, Guillermo Bolívar y Manuel Vicente Pellicer, a realiza una gira artística por El Llano y Los Andes venezolanos, la cual tiene un resultado triunfal. En la capital zuliana Emma Soler actuó en obras escritas por el poeta Udón Pérez. En esa histórica ciudad, a Emma Soler la elevan a la condición de primera dama del teatro nacional y la comienzan a llamar por un segundo seudónimo el de “Emma Cumbre”. Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Biografías

El niño y la bruja

Por: Edgar Rivero

     El olor del café recién hecho se entremezclaba con los sueños de aquel pequeñuelo que yacía envuelto entre las cobijas dando vueltas sin sentido, se había acostado muy cansado la noche anterior por las correrías y asustado, porque su padre había encontrado una mapanare en el gallinero matándola de un certero machetazo, la noche se vestía de un negro intenso y solo la luz de una vela que sostenía su hermano podía alumbrar a su padre que con la respiración entrecortada, un corazón dando tumbos y un sudor frío, pasaba el susto. Habían salido a buscar huevos para la cena.

– ¡Cristofué! ¡Cristofué!

Antero abre los ojos impresionados y se levanta corriendo hacia la ventana que daba al cuarto y en la cima de un tamarindo logra ver al ave que lo acaba de despertar.

– ¡Cristofué! ¡Cristofué!
– ¡Anterooo! A levantarse pa’ que le lleve el desayuno a su taita y a su hermano.
– ¡ Ya me desperté ma’!
– ¡Cristofué! Cristofué! Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Anécdotas del Tuy