Archivo de la etiqueta: nuestramérica

La festividad del 12 de octubre: Invención, reproducción y cambio

Por: Arturo Lev Álvarez

         Despertando de un sueño dogmático como diría Kant (aunque esperamos haber despertado hace tiempo y seguir despertando siempre de ciertos letargos), el presente 12 de octubre de 2014, no se pone en duda si fue o no Colón quien llego a lo que hoy es América para dar inicio a un proceso, primero mercantilista y luego de conquista y colonización, ya que esa duda supone la admisión de la idea de que lo que conocemos por América fue descubierta (tesis de Edmundo O’Gorman en “La invención de América”, de que lo que nace no es un descubrimiento sino toda una construcción o invención de algo llamado América, y acuñamos nosotros, haciendo progreso sobre los escombros del oprimido como lo piensa Walter Benjamín, haciendo notar que O’Gorman tiene una tesis eurocentrista, y por eso la acotación nuestra).

         Efectivamente, Colón viajó, exploró y falleció creyendo que había llegado a las Indias, detrás de su expedición hay toda una historia de proyectos e invenciones que dan con tal viaje que no fue el de descubrir un nuevo continente, por cierto, ya con territorios poblados, con cultura autóctona, originaria, con creencias y valores propios. Se parte entonces de que Colón ejecuto un acto muy diferente a lo que se impuso en las prácticas escolares, en las cuales se nos enseñaba como “día de la raza” en América para conmemorar el “descubrimiento de América” por aquello de unir en una festividad la unión de España y América (o Iberoamérica como nos llaman).

Sigue leyendo

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Nuestra América

DOSSIER 8.6: Insurgencia Estudiantil Tuyera

Anécdota por Jesús “Chuo” García.

El pueblo es una escopeta a punto de disparar
Alí Primera

De niño al salir de la escuela cuando iba camino a casa siempre me llamó la atención entre la algarabía y las carreras, observar una pinta sobre un muro donde se leía “un ser sin estudios es un policía”. Con el paso del tiempo tomarían fuerzas esas palabras entre mis reflexiones y mi accionar a fuerza de vida.

Por el año 92 me hice militante de la UJR, Unión de Jóvenes Revolucionarios, en medio de una Venezuela convulsionada seguida del sacudón histórico del Caracazo (1989), apenas salíamos de la clandestinidad dado a que recientemente se desmovilizaba el último frente guerrillero en el país, el FAS, Frente Américo Silva. Nuestra consigna para ese entonces era “el frente se desmoviliza más no se pacifica” los intentos de golpes y las medidas hambreadoras impuestas por el gobierno no dejaban otro camino que la lucha de calle, nuevas consignas hacían hablar las paredes “se acercan tiempos de revolución”, “rescatemos la patria del caos” y otra “muere un estudiante nacen mil combatientes”.

Los años noventa fueron una década marcada por la persecución y la muerte en un inútil intento por callar la voz rebelde del movimiento estudiantil. Era común el allanamiento y la búsqueda de la concha (lugar donde esconderse), dejar la diversión característica de esta edad y cambiar hasta de nombre, la adrenalina se sentía en los jueves revolucionarios en la Universidad Central de Venezuela, ocultar el rostro bajo la capucha, la pinta de murales durante la noche, la Coordinadora Regional Estudiantil de Educación Simón Bolívar, se buscaban formas de organización que siempre llevaban a la acción de calle como demostración de fuerza y descontento ante el gobierno asesino de turno. Cada caído era una puñalada que alimentaba la rabia combativa de quienes creíamos en un cambio de rumbo para la historia del país, Jessica Díaz, Belinda Álvarez, Yarwin Capote, Richard López entre otros; engrosaban la amarga lista de más de cincuenta estudiantes asesinados y desaparecidos en la pseudo democracia que malvivíamos para ese entonces.

Con el pasar del tiempo aquella imagen que guarde de niño de aquel muro y aquella consigna, se convirtieron en una realidad vivida en carne propia. Por el año 96 no cesaba la represión y la cacería por parte de los aparatos represivos del Estado, por ese mismo tiempo se me detuvo en mi pueblo, Ocumare del Tuy; ese día había una manifestación en la cual no participaba ya que hacía poco que salía de la escuela de artes, y mis funciones políticas se limitaban a la propaganda y al accionar cultural. Fui detenido de manera sorpresiva por la policía del Estado Miranda (Brigada Especial) sometido a largas horas de interrogatorio y tortura, gas lacrimógeno sobre el rostro y la cabeza sumergida en una poceta, así como los golpes propinados por los “valientes funcionarios” quienes se despojaron del uniforme, un paseo por diferentes espacios desolados y la constante amenaza de muerte y desaparición. Me trasladaron al comando de la DISIP, policía política para ese entonces con recurrentes amenazas sobre un traslado al (DIM) Departamento de Inteligencia Militar, hecho que no se concreto dado a que familiares y compañeros se enteraron de mi detención y accionaron con sectores de derechos humanos y otros contactos.

Con el paso del tiempo no abandone la lucha y siempre hice de ella un bastión para mi poesía. En el año 2011 comencé a facilitar procesos de aprendizajes en la UNES, Universidad Nacional Experimental de la Seguridad, como cosa irónica en el Helicoide lo que fue la sede principal de la antigua DISIP el mismo espacio que visité en esa amarga época. En cuatro años como docente en esa casa de estudio siempre dejé para la reflexión lo que representó aquella pinta y lo que representa hoy formar un nuevo modelo policial.

Hoy, cuando vemos en nuestro país el renacer de unas protestas estudiantiles, ataviados con equipos y sofisticada parafernalia, extraviados en el show mediático y en una agenda política que dictan otros intereses, reivindico las acciones de calle genuina de mis compañeros de lucha, la misma que acompaña hoy al fragor de la revolución los pueblos de nuestra América, y desde aquí desde el Valle del Tuy nos hacemos testigos y participes de esa memoria colectiva.

Deja un comentario

Archivado bajo DOSSIER

El bicentenario Nuestroamericano

Por: Arturo Lev Álvarez

     Este siglo XXI nos ha traído la celebración y conmemoración del bicentenario independentista. Son 200 años en los cuales los pueblos nuestroamericanos han experimentado transformaciones políticas, económicas y sociales. Los pueblos han pagado alto el costo de ser independientes, ya que, nuevas formas de dominación se originaron, y la mejor estrategia desde los imperios fue dividirlos. Las pugnas internas por el poder entre oligarquías terratenientes y caudillos despiadados causaron un entreguismo a imperios como Estados Unidos o Gran Bretaña, sumiendo a sus pueblos en guerras. Los de abajo aún reclaman la independencia en pleno siglo XXI. Hay un compromiso de construir en un proyecto colectivo la “Patria Grande”, nuestramericana, con independencia tecnológica, cultural, económica y política en un mundo globalizado y cambiante constantemente.

Tupac Katari imagen tomada de www.executedtoday.comTupac Katari imagen tomada de http://www.executedtoday.com

     En 1810 se inician en varios territorios súbditos de España en América, movimientos emancipadores que motivan, además, la búsqueda de una identidad, primero nacional y luego regional tras largos años de dominación, pero reconociendo que en un primer lugar son emancipaciones dirigidas por una élite criolla-terrateniente que pretendía la independencia del monopolio comercial ejercido por los españoles, y que los pueblos, luego, participarían buscando la libertad e igualdad, la tan ansiada justicia social. Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Nuestra América

Argentina: esculturas y memoria histórica en disputa

Por: Julian Lautaro

@julianlautaro

     En los últimos años hay un incipiente resurgir de monumentos escultóricos en el espacio público, que acompaña un creciente debate sobre nuestra historia. El artista plástico Andrés Zerneri (Argentina, 1972) es uno de los protagonistas de esta dinámica. Sus obras han logrado una amplia repercusión, y exponen realidades silenciadas y/o perseguidas por la historiografía tradicional, expresan referentes, esperanzas y banderas históricas de las clases subalternas. Zerneri define su arte comprometido con tres conceptos fundamentales: la resignificación del bronce, nuestra identidad latinoamericana y la autogestión.

Artista plástico argentino Andrés Zerneri, en un galpón de la antigua ESMA Escuela de Mecánica de la Armada,  foto de Manuel Ruíz Durán, 2013

     La resignificación del bronce implica usar con otro sentido el mismo metal que las clases dominantes emplearon para imponer los próceres y mitos fundacionales del naciente Estado argentino, conformado a fines del siglo XIX sobre la sangre del pueblo trabajador. La patria elitista, conservadora-liberal, pro-imperialista honró a los responsables: de los exterminios contra los pueblos originarios, de “abonar la tierra” con sangre de gauchos, de la guerra de Triple Infamia que arrasó al Paraguay, de la represión y fusilamiento de obreros. Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Otras Matrias, Otras Historias

La triple alianza contra el Paraguay (o la destrucción de una política de desarrollo independiente)

Por: Antonio Delgado

Aislamiento y desarrollo económico autónomo y sostenido.

     Hasta su destrucción en 1870, como consecuencia de la coalición bélica entre Argentina, Uruguay y Brasil, el Paraguay venía proyectándose como la experiencia económica latinoamericana, en la que el capital internacional no había puesto sus manos. El largo y férreo gobierno de Gaspar Rodríguez de Francia (1814-1840), condujo a la nación guaraní a un desarrollo agrícola y manufacturero independiente, razón por la cual mantuvo al Paraguay en un aislamiento con el mundo exterior. Esta política fue secundada por sus sucesores Carlos Antonio López y su hijo Francisco Solano, quienes concibieron una apertura económica, pero manteniendo un estricto control sobre la navegación fluvial, aunada a la explotación de la yerba mate, el tabaco, la fundición de hierro y la creación de una flota mercante. Eran los signos de un país que en el siglo XIX, marchaba hacia la prosperidad nacional.

De la injerencia europea a las hostilidades de los vecinos.

     La política nacionalista y proteccionista paraguaya no agradó a Inglaterra, potencia que esperaba la apertura plena del país al mercado internacional. Brasil, aliado de Inglaterra, también manifestaba disgusto por la política nacionalista paraguaya sobre la navegación fluvial. La estrecha colaboración anglo-carioca constituía la principal amenaza para los intereses paraguayos; esta se agudizó con la crisis política del Uruguay en 1865, que terminó con el derrocamiento de Anastasio Aguirre (blancos) (aliado de López), y el ascenso al poder de Venancio Flores, apoyado por la intervención militar brasileña en la provincia oriental. Solano López preparó una contraofensiva militar en apoyo al Uruguay; para lograrlo, solicitó permiso al gobierno argentino de Bartolomé Mitre para cruzar la provincia argentina de Corrientes. Mitre, además de negar la solicitud paraguaya, movilizó tropas contra Solano López. De esta manera, se levantaba contra el Paraguay una poderosa alianza argentino-brasilera, a la que se unió Uruguay gobernada desde 1865 por Venancio Flores (colorados) y financiada por las potencias europeas Inglaterra y Francia.

Caricatura paraguaya en la que se denuncia la triple alianza formada por Brasil, tomada de Independencia 200 número 55.

coalición bélicaLas consecuencias para el Paraguay.

     La guerra de la Triple Alianza, que comenzó a finales de 1864 y culminó en 1870, trajo una crisis demográfica para el Paraguay que rayó en un genocidio: antes de la guerra, Paraguay contaba con 1.525.000 habitantes y después del conflicto se ubicó en unos 221.000, de los cuales solo 28.000 eran hombres. El país perdió casi toda su población adulta masculina. La nación guaraní también perdió parte de su territorio y fue obligada a pagar una indemnización de guerra que ascendió en 3.220.000 libras esterlinas.

Fuentes consultadas:
HALPERIN DONGHI, Tulio, Historia contemporánea de América Latina. Madrid, Editorial Alianza, 3a Edición, 1972.
GALEANO, E, Las venas abiertas de América Latina. Madrid, Editorial Siglo XXI, 16a Edición, 2000.
BOERSNER, D, Relaciones internacionales de América Latina. Breve historia. Caracas, Editorial Nueva Sociedad, 5a Edición, 1996.
INDEPENDENCIA 200. Ediciones del Ministerio del Poder Popular para la Cultura.

Deja un comentario

Archivado bajo Nuestra América

Encuentro con la antropología y la historia prehispánica de mesoamérica.

Por: Jesús Silva Yrazabal.

     Hay lugares que no se pueden dejar de conocer al llegar a un país: Panamá y su canal inter-oceánico, en Florida la Nasa, o en México el Museo de Antropología, donde encontramos probablemente el monolito más antiguo que se conserva de la cultura prehispánica de América, la Piedra del Sol o Calendario Azteca. El Museo Nacional de Antropología de México es una obra magistral que no sólo aporta conocimientos sobre la cultura mexicana, sino que orienta en el conocimiento de las culturas de nuestra América indígena.
     En un recorrido de 12 salas pasamos de paleontología, estudio de la vida prehistórica animal y vegetal mediante el análisis de restos fósiles, a la arqueología donde mediante los restos materiales hacemos la reconstrucción de la vida de los pueblos antiguos, hasta llegar a la antropología, donde vemos al ser humano en su perspectiva biológica, social y humanista.
     Como institución debidamente organizada iniciamos nuestro recorrido por la sala de introducción a la antropología, mediante reproducciones se puede observar la evolución de la vida en la Tierra, desde los primeros seres que vivieron en el mar hasta el hombre moderno con sus características físicas.
     El poblamiento de América, mayoritariamente procedente del norte y noroeste de Asia y en menor grado de Oceanía y África, se muestra en la sala correspondiente junto a instrumentos de piedra de cazadores prehistóricos.
     El preclásico en el Altiplano Central Mexicano muestra el desarrollo y florecimiento de las sociedades agrícolas mediante el uso del maíz y otros vegetales entre 2500 a 100 a.C.

Profesor Jesús Silva en la Sala Méxica, al fondo el calendario solar. año 2012 Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Nuestra América