Archivo de la etiqueta: MOPIA

Revista Matria Nº 4

     El Grupo de investigación histórico – cultural de los valles del Tuy MATRIA, es un colectivo nacido de las inquietudes de un grupo de amigos de esta región del estado Bolivariano de Miranda, con intereses afines por la historia regional y local  y que desde hace ya algunos años se han venido desempeñando en distintas actividades, grupos, colectivos o de forma individual en pro de la investigación, compilación, escritura y difusión de la historia regional y local y las distintas manifestaciones culturales del Valle del Tuy.

     La REVISTA MATRIA tiene el reto de crear un vínculo entre el lector, sus recuerdos y la revista, por medio de artículos de investigación relacionados con lo más cercano al tuyero, es decir, sus orígenes, sus poblados, sus haciendas, sus medios de comunicación, sus comercios, centros de distracción, parques, gente, la esquina, el barrio, la poesía, sus edificaciones, la iglesia… la MATRIA.

Revista Matria Nº 4

Editorial.

     Las historias siempre se desarrollan en espacios geográficos bien definidos por el hombre, ese espacio le da al ser humano lo que necesita para vivir o el ser humano lo acondiciona para ello. Después de la independencia muchas regiones fueron creciendo o delimitándose a través de sus antiguas haciendas, primero de cacao, luego café, y en otras oportunidades ganado o caña de azúcar. Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Descargar Revista Matria

DOSSIER 4.4: Apuntes para pensar en el potencial histórico-turístico de Mopia, en tiempos de socialismo

Por: Isaac Morales Fernández

     El nombre de Mopia no puede seguir siendo estigmatizado por los tereseños. Por supuesto que el nombre “Gran Mariscal de Ayacucho” alude a uno de nuestros más insignes héroes de la patria, Antonio José de Sucre, pero para los fines revolucionarios del rescate de la historia local de esta urbanización, es urgente que este toponímico de presunta (y casi segura) herencia indígena, retome el lugar que le corresponde.

Vista de Mopia desde la carretera al Paraiso del Tuy, foto Leonardo Delgado, año 2013Vista de Mopia desde la carretera al Paraiso del Tuy, foto Leonardo Delgado, año 2013.

* La actualmente llamada Urbanización Gran Mariscal de Ayacucho, “Mopia”, tiene un pasado que debe estudiarse, principalmente en todas las instituciones educativas (inicial, básica y universitaria) presentes en su sector y, por supuesto, en el municipio Independencia entero.

* Es digno de análisis el pasado socioproductivo de lo que fue todo el sector ubicado al norte del río Guaire en el Municipio Independencia. La producción de caña de azúcar fue una de las principales fuerzas económicas de los Valles del Tuy, que generó empleo e impulsó el desarrollo comercial de la población.

* Por supuesto hablamos de una “socioproductividad” de tiempos en que los trabajadores eran explotados, tercerizados, y los grandes capitales dominaban la economía. En los actuales tiempos en que se intenta desarrollar un estado socialista, una nueva industria azucarera que pudiera re-crearse, pero bajo control obrero y comunal, sería de gran reimpulso para la economía tereseña (es decir, la de su pueblo trabajador, no la de la omnisciente empresa privada).

Calles de Mopia Foto de Leonardo Delgado, año 2013Calles de Mopia Foto de Leonardo Delgado, año 2013.

* Ya existe un antecedente muy cercano. La Comuna de El Paraíso, a pocos metros, en la misma vía, de Mopia. Con todas las contradicciones que hayan podido darse en el desarrollo de la construcción esta Comuna, el movimiento popular organizado, la unificación de los esfuerzos de todas las comunidades circunvecinas, tiene en sus manos lo que llamaba Bolívar el “despeje de la misteriosa incógnita del hombre del libertad”, para nosotros los tereseños.

* Pero un desarrollo socioeconómico no bastará para que los logros socialistas se solidifiquen en la comunidad. Es imperativo un desarrollo cultural que sirva para crear el sentido de pertenencia, el sentimiento de matria. La valorización de la historia local es principal herramienta para este desarrollo cultural. “La revolución es, tiene que ser, un hecho cultural” argumentaba inequívocamente Chávez.

* Las ruinas de la Hacienda Las Monjas juegan un papel preponderante. Constituyen el principal potencial de desarrollo agro-turístico e histórico-cultural, todo en uno, de la urbanización Mopia y su “hija”, la urbanización La Morena, así como del Municipio todo.

* Un gran proyecto debe desarrollarse, desde las entrañas de la misma comunidad, en que estas ruinas sean convertidas en un lugar de atracción cultural e histórico, que muestre a todos los pobladores y visitantes, propios y foráneos, la historia de este lugar, de lo que fue su belleza arquitectónica, de lo que su vida apacible, así conocer su historia en sus tres períodos: colonial, siglo XIX y siglo XX. Incluso, una película venezolana llegó a tener escenas filmadas allí.

Centro de Diagnóstico Integral de Mopia Foto de Leonardo Delgado, año 2013Centro de Diagnóstico Integral de Mopia Foto de Leonardo Delgado, año 2013.

* A su vez, para mantener las ruinas como un recinto cultural autosustentable y autogestionario, que le garantice un éxito sostenido en el tiempo, la comunidad debe desarrollarse agrariamente y económicamente, de manera responsable, organizada y ecológica. Impulsar una Empresa de Producción Social, dedicada al abastecimiento, mantenimiento, cuidado, desarrollo y perdurabilidad, puede ser la clave. Y por supuesto, esto también debe salir de las entrañas del poder popular.

* Pero no seamos mezquinos. Mientras más manos, mejor asidos estarán los logros. La Hacienda Las Monjas están en el territorio del sector Mopia-La Morena, pero de otras comunidades vecinas, hacia el sur, sólo la separa el río Guaire. Por ahí están los barrios La Premex, El Hoyito y la urbanización Ciudad Lozada, entre otras comunidades. Si todas esas comunidades se organizan, se unen, y se responsabilizan, podrán hacer algo grande y remarcable.

* Además de todo, es bien sabido que mafias y delincuentes han hecho de las suyas en Las Monjas. Para ello, es obligatorio contar con fuerzas públicas como el ejército, guardia nacional, milicia, policía, etc. Igualmente, Corpoelec deberá apoyar un alumbrado público de gran inversión, que podría instalarse conjuntamente con una avenida de entrada a la Hacienda, con puestos comerciales de la misma comunidad, como especie de mercado artesanal popular, que comercie cosas alusivas a la historia y cultura tuyera, tereseña y mopiense.

* En síntesis, es menester una gran voluntad política, tanto de las autoridades municipales, como coordinaciones parroquiales y vocerías comunales. El apoyo del gobierno nacional y estadal será de suma importancia también para el éxito del sueño que persiguen los colectivos de ese sector, tales como MopiActiva, la Brigada Ecológica de Mopia, la Fundación Tuyeros, Danzas Vencol, la Casa Cultural Carmen Cedeño, entre otras organizaciones culturales populares que hacen vida allí y que pueden impulsar, juntos, unidos y con consciencia revolucionaria, de la mano con los consejos comunales, lo que podría ser uno de los principales atractivos turísticos del Estado Miranda, por su gran potencial cultural, agrario, histórico, geográfico y social. La historia nos convoca, como siempre, y nos apunta con el dedo.

Deja un comentario

Archivado bajo DOSSIER

DOSSIER 4.3: El pito de Mopia y otros testimonios del pasado tereseño

Testimonios de Ruffo Batatima.

Etiqueta de los sacos de azúcar de 50 kilos del ingenio mopia

     A finales de la década de los años 50`s recuerdo cuando en los conucos de los caseríos de El Loro, Cogollar y Las Yaguas, se llegaba la hora del almuerzo. Nuestros abuelos nos decían “¡ya son las doce del día, está sonando el pito de Mopia!” Ese pito retumbaba en todos los Valles del Tuy, los abuelos paraban sus faenas para almorzar y descansar un poco para luego continuar sus labores a partir de la una cuando el pito sonaba de nuevo. Era el mismo pito del Central Azucarero Santa Epifanía. A finales del año 1962, mis padres deciden que debíamos mudarnos a Santa Teresa para poder seguir estudiando. En esos días nos enteramos que el esposo de mi prima Consuelo Molina había muerto en un accidente de trabajo cuando hacía mantenimiento a la caldera donde hacían el papelón. Murió de forma instantánea al caer dentro de la caldera. Cuando pasábamos frente al ingenio Mopia se veían los tablones de caña, las acequias, y había mucho olor a papelón. 

      A 50 mts de la entrada de pueblo viejo estaba La Puya(1) donde los trabajadores de la hacienda Mopia tomaban refrescos, cervezas y algo de bastimento. Cuando nos trasladábamos a Santa Lucía, en La Virginia estaba la destilería de alcohol donde se procesaba el aguardiente Ybarra, de Genaro y Ramón Padrón, y ya llegando a Santa Lucía, frente a la hacienda El Volcán, estaba la refinería de azúcar.

     Frente al barrio El Hormiguero, hasta Macuto, desde el río Guaire se veían los hombres trabajando, clavando estacas para retirar el cauce del río. A estos señores se les denominaba “martineteros”. El martinete era una pieza pesada que tenía tres patas, tres hombres la levantaban para golpear la estaca, preferiblemente de Guatacaro, y un hombre la sostenía. El sonido del golpe con el pujido de los que la golpeaban se oía a distancia sorprendente. Este trabajo lo hacían semidesnudos. Recuerdo al maestro “Taguacita”. Él daba clases en La Virginia a los de la hacienda, y cuando venía a Santa Teresa se embriagaba y hablaba solo. Siempre usaba paltó, era un señor de baja estatura. En el río Tuy nos bañábamos, sacábamos sacos de Corronchos, pescábamos Tablas, Guabina y Mocha negra. En la Laguna de Lambedero había patos y babas. 

INGENIO SANTA EPIFANÍA EN SANTA LUCIA. (2)     En la década de los ’70 fue que pusieron el Centro Turístico El Lago, donde había lanchas con remos, algunos le ponían motor fuera de borda, y cada una tenía nombre de las diferentes ciudades de los Valles del Tuy. También recuerdo que íbamos en bicicleta al caserío Las Monjas, en esta hacienda había una pareja de indígenas, el indio algunos fines de semana llegaba al botiquín de la estación a tomarse unos tragos, y cuando se embriagaba, los demás señores nos decían que no nos acercáramos al indio porque comía gente.

     En esta hacienda también existía un chofer conocido como “el Mono de Las Monjas”. Conducía una gandola que llamaba la atención por tener el volante del lado derecho. En esta hacienda también filmaron una película, si mal no recuerdo se llamaba El encuentro.

(1) La palabra Puya se refiere a una pequeña pulpería o bodega de la época.

Las Imágenes: Foto de la Etiqueta de los sacos de 50 kilos del Ingenio Mopia y Foto del Camino al Trapiche del Central Azucarero Santa Epifanía, en Santa Lucía del Tuy, circa años 60`s del siglo XX. Autores desconocidos.

Deja un comentario

Archivado bajo DOSSIER

DOSSIER 4.2: Mopia una rica historia por contar

Por: Leonardo Delgado

    Esta tierra tereseña donde habitaba la nación originaria quiriquire, resguarda una fascinante y mágica historia, ansiosa por que la escudriñen y descubran. Es una historia que no está contada del todo y que pocos se han dignado a sacar a la luz indicios importantes para la construcción de esta historia local. Historia que sería fundamental para crear el sentido de pertenencia.

     En relación al origen del nombre de la urbanización Mopia es pertinente decir que existen varias versiones aún por definir, la que tenía más fuerza era que Mopia obedecía a las siglas de “Molinos Para la Industria Azucarera, pero esta aseveración se cae por su propio peso cuando vemos que el proceso de industrialización de la caña empieza a tener su mayor auge en la segunda década del siglo XX mientras que ya desde 1891 el historiador Telasco Macpherson en su diccionario del estado Miranda da cuenta de la existencia Mopia como caserío-hacienda del municipio Santa Teresa, distrito Paz Castillo, sección Bolívar, con 31 casas y 169 habitantes. También algunas personas dicen que han escuchado que Mopia es un vocablo indígena o africano, esto último no hay que soslayarlo si vemos que para 1808 ya la palabra Mopia existía, en documento que explica la lucha entre ganaderos y añileros en los linderos de la hacienda Mopia, según fuente de la colección privada Machado Zuloaga.

Ruinas de la Hacienda Mopia en Santa Teresa del Tuy, año 2013, autor Leonardo Delgado Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo DOSSIER

DOSSIER 4.1: Hacienda Las Monjas en Mopia un lugar histórico-turístico por rescatar

Por: Yrene Fernández V.

     Una vez que Guzmán Blanco ejecutó su Decreto de eliminar todos los conventos y casas religiosas católicas, el año de 1874, en ello se fue el Convento de las monjas Concepciones en Caracas para darle paso al Capitolio, edificación de la hoy Asamblea Nacional, no sin que antes el caraqueño preservara en su memoria el nombre de la Esquina de Las Monjas, y pasara de familia en familia junto con las recetas de sus dulces coloniales. Al Tuy también llegó la expropiación de la hacienda Las Monjas, para pasar después de un siglo a las manos de la oligarquía caraqueña y perderse en el tiempo.

      Es muy difícil escribir sobre un tema que en buen tiempo generó expectativa, asombro o simple curiosidad lectora, y la “anticultura” (ignorancia del tesoro cultural que se tiene, tanto por parte de los dueños como de los habitantes que están alrededor cuando no tienen sentido de pertenencia) lo hubiera desprendido y desmembrado para echarlo en el olvido.

Entrada a Las Monjas

      Perdida en el Valle del Tuy Medio, entre los municipios Independencia y Paz Castillo, muy cerca de la Urbanización Gran Mariscal de Ayacucho (conocida más popularmente como Mopia) y del Nuevo Urbanismo La Morena, al norte de Santa Teresa del Tuy, se encuentran dos construcciones: una la Casona Las Monjas, y a pocos metros el antiguo Convento de las Monjas Concepciones. De ellas sólo quedan ruinas de lo que otrora fueron fuertes construcciones. Dichas edificaciones datan de la época de la Colonia, en terrenos de la propiedad de los Bolívar, como costumbre de entonces se donó por concepto de dote por la entrada de una novicia de la familia a la Orden Religiosa de las Monjas Concepciones. Sigue leyendo

1 comentario

Archivado bajo DOSSIER

Presentación DOSSIER 4: Mopia: una historia local por reconstruir en Santa Teresa del Tuy

Por: Isaac Morales Fernández

     La historia vuelve hoy los ojos hacia nosotros, hacia el suelo que pisamos, hacia el viento que nos habita. Pasamos del silencio apacible al rumor de urbes incipientes y barriadas en agitación constante. Los antiguos caseríos, que apenas nacían se detenían en el tiempo, ajenos a todo, incluso a ese discurso histórico que sólo tenía ojos para los grandes acontecimientos bélicos, las coyunturas sociopolíticas y económicas, y la cultura de las grandes ciudades, actualmente dieron paso a eso que con feliz término llamamos “sectores populares”, es decir, urbanismos pujantes, en perenne crecimiento, con una población móvil y ágil, que participa activamente en el diario acontecer y además conoce su pasado, lo hurga y consigue lo que el viejo discurso histórico jamás le dio: identidad.

Etiqueta de los Sacos de 50 kgs del ingenio azucarero Mopia. Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo DOSSIER

Editorial Revista Matria Nº 4

Por: Arturo Lev Álvarez

     Las historias siempre se desarrollan en espacios geográficos bien definidos por el hombre, ese espacio le da al ser humano lo que necesita para vivir o el ser humano lo acondiciona para ello. Después de la independencia muchas regiones fueron creciendo o delimitándose a través de sus antiguas haciendas, primero de cacao, luego café, y en otras oportunidades ganado o caña de azúcar.
Los valles del Tuy vivieron en un tiempo desde el siglo XIX hasta mediados del siglo XX un empuje económico y comercial con la producción de caña de azúcar y sus derivados, aguardiente, papelón, azúcar moscabada o llamada morena, y en sus haciendas se encontraba el trapiche. Su cercanía con Caracas era vital, ya que, la producción era vendida en la capital. Un medio de transporte usado era el antiguo Ferrocarril Central de Venezuela, ruta Caracas-Valles del Tuy. Pero los tiempos cambiaban, Caracas crecía en habitantes, se expandía ferozmente y así tenían que ir creciendo sus ciudades cercanas. Se desarrolló un eje productivo-industrial entre Maracay y Valencia, para así convertir los suelos fértiles de los valles del Tuy en planes habitacionales. Fue un impacto que alcanzo a todos los pueblos tuyeros, a sus haciendas, trabajadores, y les cambió el ritmo de vida que llevaban.
     La revista MATRIA se complace en presentar en esté su número 4, una serie de artículos relacionados con un acercamiento histórico y una propuesta para comprender lo que algún día fue Mopia y su central azucarero, su importancia para el Tuy, y el impacto causado con la llegada de grandes construcciones con sentido urbanístico. Las firmas que acompañan el presente Dossier son las de la Licenciada Yrene Fernández V., con su investigación-propuesta HACIENDA LAS MONJAS EN MOPIA, UN LUGAR HISTÓRICO-TURÍSTICO POR RESCATAR; Leonardo Delgado con un trabajo de construcción histórica sobre Mopia, MOPIA, UNA RICA HISTORIA PARA CONTAR; un rico testimonio del señor Ruffo Batatima en EL PITO DE MOPIA Y OTROS TESTIMONIOS DEL PASADO TERESEÑO; y , por último, pero no menos importante, el Licenciado Isaac Morales Fernández nos presenta una serie de propuestas para entender, comprender y cambiar tanto en la conciencia como en la praxis la visión actual de Mopia en tiempos de revolución y cambios, un reclamo a la conciencia de los lugareños, los tuyeros, mirandinos y autoridades locales y nacionales.
     Esperamos que a partir de este número se adhieran nuevos investigadores como el caso del Profesor Jonathan Viloria con su trabajo LA IDEA DE UN SISTEMA REPÚBLICANO EN SIMÓN RODRÍGUEZ. Es definitivamente la apertura para nuevos rumbos históricos que relacionan y entrecruzan lo local en lo global y viceversa. Los cambios no surgen desde un mismo sitio sino desde diversos puntos del horizonte.

Deja un comentario

Archivado bajo Editorial