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Mauricio (Poemario de Francisco Cádiz)

RM.Portada del poemario Mauricio de Francisco Cádiz

      Francisco Cádiz nace en Yare el 9 de enero de 1943 decimista y rimador que ha dedicado casi toda su obra a la Leyenda de Mauricio, siendo este un personaje mágico icónico de los Valles del Tuy, el Sistema Nacional de Imprentas Regionales sede Miranda ha publicado el año 2012 su Poemario “Mauricio” compuesto por 22 poemas dedicados al mítico personaje, Cádiz describe la leyenda de Mauricio con las palabras siguientes:

      La leyenda tuyera de Mauricio, el encanto, data de siglo y medio aproximadamente, porque personas ya fallecidas como mi abuela y otras que a estas alturas tuvieran ciento veinticinco años, hablaban ya de esta historia. Ella decía que Mauricio fue detenido por intriga, que compraba casi todos los artículos menos sal y que él le advirtió al jefe civil que si no lo ponía lo más pronto en libertad, él sería responsable de lo que pudiera pasar, y estando toda la mañana y parte de la tarde con buen tiempo, cerca de las tres de la tarde empezó a oscurecer, y dicen que hubo rayos, truenos y centellas en el pueblo de Ocumare del Tuy, epicentro de esta leyenda. El jefe civil, viendo lo que estaba pasando, exclamó “¡suelten a ese hombre porque nos vamos a ahogar!”, y dicen que al momento de salir, el diluvio cesó. Él se suponía, al igual que los aldeanos y residentes, que el preso era el encanto de Mauricio. Por averiguaciones que he hecho, la primera información fue que Mauricio venía con arreo de mulas cargadas, y al pisar el río, desapareció con la carga y los animales y no lo volvieron a ver sino mucho tiempo después, un día que regresó al pueblo a comprar. Otros dicen que se fue a bañar al pozo de La Guamita y encontró a una mujer muy linda que lo invito a que se bañaran juntos. Ella le estiró la mano, entraron al pozo y allí desapareció.

      La idea de esta introducción es para que sepan de este encanto conocido en todos los Valles del Tuy. A él se refieren las poesías de este libro, mismo que dedico a todos los pueblos del Tuy, en especial a Ocumare.

     Francisco Cádiz es portador de Patrimonio Inmaterial por el municipio Simón Bolívar del Estado Bolivariano de Miranda.

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DOSSIER 7.4: Mauricio

Por: Isaac Morales Fernández

(Basado en un cuento popular tuyero)

      El niño abraza a su madre, pero es un abrazo extraño. La temperatura del niño es extraña, es un poco fría. La madre llora con confusión, pasa la mano por su rostro con énfasis, le pregunta dónde ha estado. Lo ve pálido. Su mirada tiene algo.

    Cada vez que su madre lo enviaba a buscar agua en el río, él sentía unas ganas tremendas de entrar en la cueva. La entrada tiene la forma de una hermosa mujer con un largo vestido negro. Atrás quedó el pueblo y su algarabía inentendible. Mauricio siempre se ha sentido incómodo entre el gentío, por ello adentrarse en el monte ha sido desde muy pequeño su mayor divertimento, y siempre tuvo deseos de entrar en la cueva. Sube el peñasco con dificultad pero con firmeza. Finalmente está en la entrada. Escucha los ruidos que hacen los murciélagos mientras duermen.

      La madre introduce al niño rápidamente en la casa. MImagen de Mauricioauricio le dice que estaba estudiando. La madre lo acusa de mentiroso mientras atraviesan la puerta. Una vez en el cuarto del jovencito, su madre empieza a quitarle las ropas sucias de pantano y polvo. En los pantalones tiene múltiples cadillos que le quedaron adheridos a la ropa desde hace tres días ya. ¿Por qué cada vez que te mando a buscar agua te metes para el monte? ¿Cuántas veces tengo que decirte que no lo hagas?

      El hombre está demasiado mal vestido y harapiento como para no llamar la atención de los policías, quienes en seguida le ordenan colocar las manos contra la pared y lo revisan. El hombre accede dócil y sin decir palabra. No carga ningún tipo de documento que lo identifique, y eso, sumado a que lleva un puñal tallado en madera y amarrado con bejuco a una vaina que lleva metida en el desteñido pantalón, hace que lo metan a la camioneta de inmediato. Sabe que ha caído en una redada por primera vez en su vida, justo como lo había planeado. Sigue leyendo

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DOSSIER 7.3: Mauricio: el encanto de Ocumare

Por: Juan de Dios Sánchez †

Artículo tomado del diario La voz del Viernes 22 de Septiembre de 1995.

     Dicen que, sin falta ni torpeza, ni duda ni retardo, Mauricio cuida las torrentes de las aguas, los árboles y las aves de todos los Valles del Tuy.

     Va por todos los caminos, protegido de los dioses llevando su justicia pura y simple en defensa de la grandeza misma de la Naturaleza. Se le ve, hombre pequeño y fuerte, acompañado de un cuatro sonoro y afinado, recorriendo los caminos que rodean a Ocumare, yendo a sitios alejados y permaneciendo, al lado de animales en problemas largos días.

Mauricio el encanto de Ocumare, talla realizada en gres, obra de Ygnacio José Guzmán, 2014.

Mauricio el encanto de Ocumare, talla realizada en gres, obra de Ygnacio José Guzmán, 2014.

     Ayudado por bellas ondinas, habitantes de cuevas misteriosas y dotado de poderes globales, Mauricio es un gran defensor de las cosas naturales de los poblados del Tuy siendo raíz de una magnifica verdad, un encanto puro, de cosas buenas, sencillas y profundas, sin intereses extraños a su eterna bondad de cuidador de las cosas más puras de la Naturaleza.

     Leyenda tiene por miles, episodios donde se mezclan conversaciones con dioses del Olimpo y animales salvajes, se repiten con alegría por ríos y caminos de Miranda. Narraciones donde confunden a los malvados y ayudan a los buenos son las delicias de las noches campesinas donde Mauricio se alza como un defensor de la paz y del equilibrio natural. Sigue leyendo

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DOSSIER 7.2: El encanto de Mauricio en la cueva del Peñón

Por: Manuel Vicente Monasterios

Detalle de la portada del libro "Mauricio" del Poeta Francisco Cadiz, adaptación de Isaac Morales, año 2012.Detalle de la portada del libro “Mauricio” del Poeta Francisco Cadiz, adaptación de Isaac Morales, año 2012.

     Para ingresar al mundo de los encantos, debemos vencer el universo racionalista o el prejuicio materialista que responde a la idea que solo existe en el mundo que se ve, el que podemos percibir por los sentidos. Sin embargo en todas las culturas y civilizaciones el mito y la leyenda han sido sustento importante en la explicación de los fenómenos herméticos y el hombre siempre ha creído en la existencia de un mundo paralelo donde seres de diversa naturaleza han convivido con lo humano y han influido en sus acciones. Sin embargo el racionalismo ha buscado de borrar de la memoria colectiva la dimensión cósmica, ese mundo paralelo al humano donde se mueven los ángeles, los duendes, los gnomos, las hadas, los demonios y los encantos.

     No es cuestión de afirmar o negar la existencia de estos seres, es aceptar que estas leyendas llenan las lagunas de la historia, que sería de Grecia y de Roma sin su mitología, de la Europa medieval sin la noche de San Juan, el solsticio de verano con la magia del fuego purificador, el cual se nos presenta en Venezuela mestizo, de la mano del negro, bailando al compás del “culo e puya” del tambor redondo. María Lionza el mito de los montes de Sorte en el Estado Yaracuy, el Anima del Pica-Pica en las cercanías de Santa María de Ipire en el Estado Guárico, el folclor venezolano está lleno de leyendas hermosas.

     Hemos querido recrear la leyenda del Encanto del Peñón, en Ocumare del Tuy, Mauricio el muchacho encantado por la Ninfa Potámides protectora de las aguas de los ríos, de los bosques, de la naturaleza. Hoy más que nunca la irracionalidad se ha encargado de destruir nuestras florestas. El Río Tuy agoniza y la indiferencia de la gente complica su futuro y compromete al planeta. El espíritu protector de la madre naturaleza simbolizado en la leyenda de Mauricio tiene mucho trabajo en estos valles, donde la deforestación, el crimen ecológico y la impunidad se dan la mano. Se recrea esta leyenda como una contribución para que los tuyeros nos reconciliemos con el medio ambiente tan golpeado en los últimos años. Sigue leyendo

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Editorial Revista Matria Nº 7

Por: Isaac Morales Fernández

      El clamor de la Tierra se hace ímpetu en los espíritus rumorosos entre el ramaje que pendúla bajo la borrasca. Parpadea una luz y en breve una deidad lanza un feroz gruñido, vibra la ira divina. La roca viscosa de humedad perpetua abre su vientre para mostrar una insistente cabellera blanca espumosa, o tal vez es un sayal, el ojo no sabe si ella desemboca o emerge, pero sin duda es una silueta femenina que llama y clama, invoca y convoca.

      Los primeros que habitaron esta tierra tuyera sin duda habrán tenido alguna epifanía allí. Una historia relatada con poesía y pasión, tal y como lo demuestran las teorías literarias, se transforma en leyenda, adquiere carácter ancestral, sagrado, es donde los contemporáneos -con sus palabrejas técnicas pero útiles para lo específico- avizoran la hermenéutica. Esto implica una tradicionalidad oral. Cuando una leyenda comienza a trascender hacia lo simbólico, lo arquetipal, la moraleja, la leyenda se transforma en mito. La historia engendra a la leyenda por la literatura oral, y en otras centenas de años, la leyenda engendra al mito por la literatura escrita. Y así terminamos hablando, en el Tuy, inevitablemente de Mauricio, el “Encantado”. Un personaje real y ficticio a la vez, porque si algo es natural en toda cultura es el imaginario sobrenatural, y si creamos un silogismo, algo sobrenatural es natural que nazca en toda cultura. Lo irreal, cuando no es impuesto (como la Iglesia) por nadie sino por el imaginario popular mismo (las originales ecclesiae), se convierte en real en la experiencia individual de todo habitante de esa cultura, y entonces todo significa algo.

        En Matria quisimos ver así, para esta edición, a la leyenda en vías de mito de Mauricio, que como toda leyenda colonial venezolana, tiene posible o probablemente su origen en la literatura oral indígena, así como se sabe hoy, por ejemplo, que el llamado Silbón nace del dios maligno Oddosha de los aborígenes del sur de Venezuela.

     En un principio literatura, arte e historia eran lo mismo… Hoy se hace necesario volver a ese origen donde la palabra y el imaginario lo podían todo y no existía el dinero. La Tierra nos llama y nos convoca, y se hace tarde.

I.M.F

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