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El loco de la hacienda: de José Rafael Cisneros

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Corpus Christi (en latín, “Cuerpo de Cristo”) o Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo, antes llamada Corpus Domini (“Cuerpo del Señor”), es una fiesta de la Iglesia católica destinada a celebrar la Eucaristía. Su principal finalidad es proclamar y aumentar la fe de los católicos en la presencia real de Jesucristo en el Santísimo Sacramento.

Esta fiesta surgió en la Edad Media, cuando en 1208 la religiosa Juliana de Cornillon promueve la idea de celebrar una festividad en honor al cuerpo y la sangre de Cristo presente en la Eucaristía. Así, se celebra por primera vez en 1246 en la Diócesis de Lieja (Bélgica).

Es desde allí que es llevada a Italia primero y luego al resto de los países europeo, siendo entonces que con la colonización de América se extiende por el continente al imponerse la religión Católica a los diversos países que se fueron constituyendo.

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Así en el Loco de la Hacienda de José Rafael Cisneros encontramos plasmada una de las tantas creencias e hipótesis de los pobladores del pueblo de San Francisco de Yare, en el Estado Miranda, de como surgió la tradición y la celebración del día de Corpus Christi en ese lugar. Sigue leyendo

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La festividad del 12 de octubre: Invención, reproducción y cambio

Por: Arturo Lev Álvarez

         Despertando de un sueño dogmático como diría Kant (aunque esperamos haber despertado hace tiempo y seguir despertando siempre de ciertos letargos), el presente 12 de octubre de 2014, no se pone en duda si fue o no Colón quien llego a lo que hoy es América para dar inicio a un proceso, primero mercantilista y luego de conquista y colonización, ya que esa duda supone la admisión de la idea de que lo que conocemos por América fue descubierta (tesis de Edmundo O’Gorman en “La invención de América”, de que lo que nace no es un descubrimiento sino toda una construcción o invención de algo llamado América, y acuñamos nosotros, haciendo progreso sobre los escombros del oprimido como lo piensa Walter Benjamín, haciendo notar que O’Gorman tiene una tesis eurocentrista, y por eso la acotación nuestra).

         Efectivamente, Colón viajó, exploró y falleció creyendo que había llegado a las Indias, detrás de su expedición hay toda una historia de proyectos e invenciones que dan con tal viaje que no fue el de descubrir un nuevo continente, por cierto, ya con territorios poblados, con cultura autóctona, originaria, con creencias y valores propios. Se parte entonces de que Colón ejecuto un acto muy diferente a lo que se impuso en las prácticas escolares, en las cuales se nos enseñaba como “día de la raza” en América para conmemorar el “descubrimiento de América” por aquello de unir en una festividad la unión de España y América (o Iberoamérica como nos llaman).

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Del amor juvenil a la militancia estudiantil: Pégale Candela.

Por: Alejandra Szeplaki

         ¿Como era el ser estudiante en Caracas? Era madrugar, tomar el metro, tomar un carríto destartalado con salsa a todo volumen, que los autobuseros no te aceptaran en su unidad porque “pagabas la mitad del pasaje” y que pocos chóferes de autobús que te recogían de la calle, al montarte te decían: “los estudiantes no ocupan los asientos sino que van de pie”. Era escuchar o ver por la Tv que: “…unos ‘estudiantes revoltosos’ murieron a manos de la policía…”, para conocer luego que por esos “revoltosos” se tuviera el privilegio de un boleto azul del metro o que con presentar tu carnet del liceo, pagaras la mitad del boleto del autobús.

Alejandra Szeplaki, cineasta y documentalista venezolana

        También era ir al liceo donde lo que me enseñaban carecía de todo interés, con unos profesores aburridos, represivos, acomplejados y que “pagaban” con sus estudiantes todo tipo de frustraciones personales amparados en su pequeña cuota de poder. Dinámicas sociales marcadas por la competencia en el salón, por la carrera de muchos por encajar, burlándose de los más débiles, allí entraba, a su vez, la etiqueta de apto y no apto entre los que presentaban la “Prueba de actitud académica”. Era la época donde las conversaciones giraban en torno a las tiendas nuevas de CCCT y lo increíble que era entrar a Wall Street con una cédula de una prima que ya tenía 18 años.

        Tardes de hastío en una ciudad que tenía muy poco que ofrecer a la gente joven -acaso aún eso no ha cambiado mucho-, una ciudad donde las tiendas vendían “ropa de vieja”, un país donde el concepto de Tv., un domingo en la noche era: Primer Plano con Marcel Granier, un programa con Alfredo Peña, otro señor de mil años llamado Pedro Berrueta o ver el refrito de “favoritos del monitor hípico con la voz de Alí Khan”. Días mirando el techo del cuarto, escuchando la única radio decente “radio difusora Venezuela”, pensando que el mundo no podía ser eso. Un país donde ser joven era un castigo y donde no existía posibilidad alguna de conexión con otros o sentirte parte de algo. Un país negado para la juventud. Sigue leyendo

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DOSSIER 8.7: De Livia Gouverneur a Belinda Álvarez: Las mujeres en la lucha estudiantil

Por: Isaloren Quintero Bernal

Manifestación del 14 de febrero de 1936 en Caracas, portada del libro “Mujeres en tiempos de cambio”, de Iraida Vargas Arenas, año 2010.

Las mujeres antes de incorporarse a la lucha estudiantil estuvieron incorporadas a la lucha política y más aun han debido sortear la batalla contra la exclusión de una sociedad patriarcal y machista. Así, una de las conquistas de las mujeres venezolanas a la mitad del S. XX fue haber logrado incorporarse en el campo universitario. Blanco Guzmán, citado por Díaz Erika nos comenta:

Las opciones educativas en Venezuela para la mujer, a finales del siglo XIX, eran única y exclusivamente los estudios de primaria, los cuales eran de carácter obligatorio para todos los venezolanos (i).

Que tengamos que referir en la historia a la primera mujer que participó en partidos políticos, la primera mujer que ingreso a las filas universitarias, la primera mujer que incursionó en las ciencias, en el periodismo, que logro tal y cual cosa, no es más que la evidencia que la participación de la mujer en cualquier escenario que trascendiera los muros de la casa, ya era visto o asumido como un hecho extraordinario, lo cual da cuenta del profundo machismo de nuestras sociedades en las que el mundo se construía solo con, por y para los hombres.

Una huella histórica conseguimos en el discurso de cierre de Sara Bendahanalen 1939, en ocasión de su acto de graduación de médica en la Universidad Central de Venezuela:

¿Qué más se necesita para no sonreír alegremente ni siquiera ante este triunfo? No que el orgullo se apodere de mi espíritu, ¡oh, no!, y lo considere como triunfo científico, más sí como triunfo extraordinario sobre el medio, los prejuicios, la envidia, las circunstancias que me han rodeado (…) Los tiempos han cambiado con suma rapidez. Se familiarizó el varón con la presencia de Eva en las aulas y hoy en todas las facultades cursan estudios numerosas estudiantes mujeres, alegrándonos anticipar que en el año próximo finalizarán sus estudios médicos dos inteligentes compatriotas nuestras”(ii) (Negrillas nuestras). Sigue leyendo

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DOSSIER 8.5: Notas sobre la Insurgencia estudiantil en Ocumare del Tuy: Un planteo desde la memoria 1989 -1992

Por: Arturo Lev Álvarez

Intrôdûcere

En cuarenta años de democracia representativa en Venezuela (1958-1998) se vivió un proceso continuista de violencia política “anticomunista” en el discurso y acción política, como imposición desde la política exterior estadounidense después de la Segunda Guerra Mundial, haciendo del “estado de excepción”(1) la regla contra la insurgencia de la sociedad venezolana, tanto de manera física como ideológica (simbólico) en sus medidas de fuerza para el control de mujeres y hombres que conforman la república.

Ese continuismo viene dado no sólo de las políticas implementadas en la dictadura del General Marcos Pérez Jiménez (1952-1958) con apoyo del gobierno de los Estados Unidos de América(2), sino desde inicios del siglo XX, durante la dictadura de 27 años de Juan Vicente Gómez (1908-1935), y en la llamada “transición” de López Contreras (1936-1941), destinados a “(…) contrarrestar la influencia del marxismo-leninismo por diversos medios entre los cuales se contaba la represión policíaca y las formulas legales para sancionar a los ciudadanos venezolanos o extranjeros que ingresaran al territorio venezolano las doctrinas antes dichas” (2014: 34)(3). Prueba de ello fue la Ley Lara de junio de 1936 que perseguía la finalidad de controlar manifestaciones de la oposición y reprimirlas de ser necesario, con derecho a “capturar” a los revoltosos políticos y expulsarlos del territorio.

Movilización del 14 de febrero de 1936 desde la U.C.V. hasta Miraflores en protestas contra el continuismo Gomecista. año 1936

Entre esos gobiernos que enfrentaron a los primeros hombres y mujeres con ideas y discursos anarquistas, socialistas, socialdemócratas y comunistas, con nuevas formas de organización diferenciadas del siglo XIX (formación moderna de los partidos políticos), y, por otra parte, los gobiernos de la “democracia representativa pactada”, hay un hilo conductor, que es el discurso “anticomunista” impuesto en ambas épocas y amparados por la política exterior estadounidense en algunos casos, donde el “otro”, que se opone al poder soberano estatal dominante, se encuentra automáticamente fuera del orden político-jurídico establecido, y es convertido en un enemigo del Estado y del pueblo, es allí donde las medidas de fuerza se tornan legitimas, además del trabajo propagandístico desde el Estado para obtener una “subjetividad normalizada y legitimante” del poder soberano estatal. Sigue leyendo

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La revolución mexicana. Transformación y legado del estado mexicano moderno

Por: Antonio Delgado

     La revolución mexicana fue un tumultuoso y peculiar movimiento político y social que sacudió los cimientos de la sociedad azteca. Dicho acontecimiento, que se remontaba a varios siglos de incubación, encontró en la postrimería del siglo XIX y en los albores del siglo XX el momento preciso para su estallido. México fue escenario de un inédito cambio político, económico y social, que sin duda, influyó sobremanera en la transformación del Estado y por ende, marcó un hito en la historia mundial en general, y de América Latina en particular. A su vez, la revolución mexicana puede catalogarse como un hecho trascendental latinoamericano por las características que adquirió y dado también por la situación en la que se encontraba México en comparación con el resto de los países latinoamericanos.

    Durante la primera década del siglo XX, México presentaba una situación muy distinta a la de los demás países de la región, sobre todo, los ubicados en Centroamérica y en los Andes: un gobierno dictatorial, una muy desequilibrada distribución de la propiedad territorial agraria, y un notable crecimiento económico que contribuyó al desarrollo urbanístico e industrial de la nación con la consecuente aparición de una incipiente clase media y proletaria. La combinación de estos tres elementos, hizo de México, un país con condiciones explosivas revolucionarias.

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Francisco (Pancho) Villa y sus Dorados, imagen tomada de Wikimedia Commons.

I. La crisis del porfiriato. Genuflexión hacia los inversionistas extranjeros y mano dura hacia los connacionales.

     Porfirio Díaz nacido en 1830, tomó el poder a raíz del triunfo de la Rebelión de Tuxtepec en 1876, y su prolongado régimen se extendió hasta 1910. La primera etapa de su gobierno estuvo definida por un período de ascenso y consolidación en el poder (1876-1890), en el que imperó el lema de “orden y progreso”, se apoyó en el sector militar y logró la pacificación del país y el control del ejército, con lo que se obtuvo cierta estabilidad política, a través de prácticas conciliatorias e incluyentes, aunque también acudió a la represión de sus enemigos y adversarios. En el ámbito internacional contó con el reconocimiento del gobierno estadounidense y se restablecieron las relaciones diplomáticas con Francia e Inglaterra. La segunda etapa (1890-1904), se distinguió por el perfeccionamiento del control político, apoyado por sus partidarios “científicos” y “reyistas” y un destacado crecimiento económico: saneamiento de la hacienda pública, reducción de gastos militares, renegociación de la deuda externa, modernización de los códigos minero y comercial, creación de bancos modernos y tendido de vías ferroviarias, líneas telefónicas y telegráficas. Arribaron al país inversiones extranjeras norteamericanas y europeas, obras de infraestructura y se modernizó la agricultura y los cultivos de exportación. Fue un período definido con el lema “poca política y mucha administración”. Sigue leyendo

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La fotografía de la Hacienda Marín en la población de Cúa

Por: Iván López Calero

      Si bien la intención con este artículo es el de describir la fotografía o imagen gráfica que se presenta junto al mismo, se hace necesario referir primero a ustedes una breve crónica de esta importante Hacienda que estuvo ubicada en los ejidos de la actual población de Cúa, Valle del Tuy, del Estado Bolivariano de Miranda, en Venezuela. El trapiche de dicha hacienda se encontraba ubicado en la rivera norte del Río Tuy, a la altura de lo que hoy es la zona industrial Marín, esto con el fin de brindarles la mayor suma de elementos para facilitar la comprensión del contexto de la imagen a describir.

Hacienda Marín en Cúa, propiedad del Sr. Carlos Hernáiz, Foto tomada del Cojo Ilustrado del 1 de Noviembre de 1894Hacienda Marín en Cúa, propiedad del Sr. Carlos Hernáiz, Foto tomada del Cojo Ilustrado del 1 de Noviembre de 1894.

    Para ello debemos remontarnos al año de 1577 cuando se logra la pacificación del “Valle de la Nueva Salamanca” (hoy Valles del Tuy) por acciones de Garcí González Da Silva y Francisco Infante (a los cuales se les concedió el territorio por real Cédula como encomenderos) y de Sancho García conquistador que logra capturar y asesinar a los caciques Guacima, Acuareyapa y Apacuana, esta última, valiente mujer Quiriquire que opuso feroz resistencia a la conquista del valle. Sigue leyendo

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