Archivo de la etiqueta: historia de Venezuela

DOSSIER 9.7: Dionisio Cisneros: A través de los ojos de José Antonio Páez

      Para el año de 1867, es publicada por primera vez la autobiografía del General José Antonio Páez Herrera, elaborada en New York por la Imprenta de Hallet y Breen, ubicada en los números 58 – 60 de la Calle Fulton, se trató de dos Tomos, para la Librería y Editorial El Maestro de Caracas, Venezuela, en esta obra el afamado Centauro de los Llanos y ex presidente de Venezuela, dedica un capítulo entero al “Último realista” Dionisio Cisneros. Para este número de la Revista Matria, cuyo dossier a sido dedicado a éste, hemos, decidido compartir de manera integra (in extenso) ese capítulo del tomo II de la obra de Páez, ya que se considera de suma importancia para una mayor comprensión del individuo, visto a través de los ojos de uno de los principales testigo presenciales del accionar guerrerista del llamado Atila del Tuy.

Vuelvan Caras, obras de Arturo Michelena, año 1890, Óleo sobre tela 300 x 460 cms.Vuelvan Caras, obras de Arturo Michelena, año 1890, Óleo sobre tela 300 x 460 cms. Sigue leyendo

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DOSSIER 9.3: Dionisio Cisneros en la literatura tuyera

Por: Isaac Morales Fernández

Wild scenes in South America; or Life in the Llanos of  Venezuela, Londres, 1863. tomada de Ramón Páez.

      Dionisio Cisneros nació cerca de lo que es hoy el Municipio Paz Castillo, al norte, en una hacienda baruteña, a finales del siglo XVIII. Descendiente de indios, era un manumiso que abrazó la causa realista a cambio de los ofrecimientos de los aristócratas criollos, seguidores y beneficiarios aún de la monarquía española. Comienza a aparecer en la historia en 1820 con el rango de Sargento, comandando tropas a favor del Rey, asediando las comunidades tuyeras que querían la liberación de la corona española. Desde los valles tuyeros, hasta las tierras del norte de Guárico, pasando por todo el centro y sur de Aragua, el indio Cisneros pasó arrasando, asesinando, robando y aterrorizando durante los días de la Guerra de Independencia y algún tiempo más.

      Es José Antonio Páez quien logra “apaciguar” a Cisneros luego de haber tomado como rehén a su hijo. Después vendrían los tiempos de La Cosiata, la separación de Colombia, la presidencia de facto de Páez, la traición a Bolívar y el fallecimiento de este ya en 1830. Algunos años después Páez y su nuevo protegido Cisneros se han unido a la oligarquía que gobierna el país. Ahora compadres ambos, pues Páez ha bautizado al hijo de Cisneros, se unen para sofocar la revolución reformista liderada por Santiago Mariño y José Tadeo Monagas. Más adelante, derrocado el gobierno conservador de José María Vargas, Páez, alejado de la coyuntura pero siempre detrás de todos los hilos de la política nacional, siempre seguido por Cisneros, se une a la candidatura de Carlos Soublette para las elecciones de 1835.

      Todo este contexto de belicosidad, la Venezuela “cuero seco” (por el decir de Páez de que Venezuela parecía un cuero seco, que al pisarlo por un lado se levantaba por el otro), sirvió de contexto sangriento para que Cisneros siguiera siendo el bandolero de siempre, pero ahora protegidas sus crueldades por el gobierno oligarca. Al surgimiento de la insurrección campesina en 1846, y de Ezequiel Zamora como militante liberal en respaldo a la candidatura de Antonio Leocadio Guzmán, Cisneros sigue en sus funciones militares y es enviado a combatir contra Zamora en Carabobo. Renuente a ser un simple mandadero obediente, comete crímenes de guerra contra campesinos y hacendados por igual. Páez se ha convertido en un avezado y astuto político y finalmente se distancia de Cisneros, quitándole su protección. Cisneros se intenta rebelar y es finalmente sometido, enjuiciado y fusilado en 1847. Sigue leyendo

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Una crítica a la enseñanza de la historia de Venezuela

Por: Jacinto R. Justiniano.

    La enseñanza de la Historia de Venezuela en la educación básica y especialmente, media general, está llena de vacíos y omisiones que entorpecen la noción del proceso histórico de los hechos pasados, además, la historia tradicional es enseñada por fases, donde una etapa es inconexa y excluyente de las otras, especialmente la indígena o prehispánica, como bien lo señala Mosonyi (1982), cuando escribe que: 

La fase indígena es excluyente con la fase colonial. Una vez que se trató lo indígena, normalmente de una forma muy superficial, deja de haber interés en este tópico y se pasa a lo otro como si fueran dos momentos discretos y separados en el tiempo (p. 48).

     Aunado a ello encontramos una serie de problemas que hacen difícil y complican el proceso de enseñanza-aprendizaje, entre los cuales podemos mencionar la progresiva pérdida de valores a la que ha estado expuesta la sociedad venezolana debido al proceso de globalización y transculturización, que ha desembocado en el desinterés del estudiante por la historia y el área de las Ciencias Sociales, tal como lo señala Briceño Suárez (2004), cuando escribe que “es evidente el desinterés del joven venezolano por el área de las Ciencias Sociales, por el estudio de la historia y por el conocimiento real de los procesos que se han originado para la conformación de nuestra historia” (p. 1), motivo por el cual hoy podemos hablar de una pérdida de la Identidad Nacional y la conciencia ciudadana.

Portada del libro Lecciones de Historia de Venezuela de Alberto Arias Amaro, editorial Romor. C.A.Portada del libro Lecciones de Historia de Venezuela de Alberto Arias Amaro, editorial Romor. C.A. Sigue leyendo

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