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Bolivia en 1952: apuntes sobre una revolución incompleta

Por: Jimmy Berríos Ojeda.

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        La revolución nacional del 9 de abril de 1952 es expresión de una pugna de las masas bolivianas por hacerse un espacio político en Bolivia; por ello, las clases obreras rompen con el sistema liberal representado por los que controlaban el negocio del estaño antes de la revolución, y buscan nuevos modos de relacionamiento político y nuevas formas de entender el poder. De cierto modo, la revolución boliviana no fue otra cosa sino la constatación del surgimiento de movimientos sociales decididos a delinear un Estado desde la perspectiva obrera al margen de la indígena, pero asumido por una clase media que adopta el discurso nacionalista para desplazar el poder de la oligarquía minera, en detrimento de la clase obrera.

      Así, se atribuye a sentimientos nacionalistas surgidos en las primeras décadas del siglo XX, los orígenes de la revolución boliviana de 1952; por ello, con la Guerra del Chaco (1932-1935), guerra fratricida con Paraguay, podría decirse que se inicia la pérdida de confianza en una ideología: la liberal; a partir de allí, cuando Bolivia pierde una guerra que le deja 50.000 muertos, surgen movimientos obreros y campesinos que piden reconfigurar los modos de entender el poder, mucho más acorde con su sociedad. Sigue leyendo

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Francisco de Miranda, arquitecto de la independencia hispanoamericana

Por: Armando José Martínez*

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      Referirse al proceso de independencia en Venezuela parte por comprender las relaciones de poder que desde Europa y los Estados Unidos se estaban desarrollando. La Revolución Norte-Americana así como posteriormente la Revolución Francesa, representaron un punto de quiebre para el sistema monárquico que intentaba no desaparecer. En este contexto y ante la invasión de Napoleón Bonaparte al Reino de España en el año 1808,  se inician en las colonias del Reino Español la creación de Juntas de Gobierno que tendrían como principal propósito defender los intereses de la corona española en territorio Americano. Tal era el caso de la Junta Suprema de Caracas o la Junta Suprema conservadora de los derechos de Fernando VII, que fue creada en 1810. Sigue leyendo

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DOSSIER 9.2: De la presencia de Dionisio Cisneros en el Valle del Tuy

Por: Iván López Calero

 

      En contexto

      La segunda batalla librada en la sabana de Carabobo el 24 de junio de 1821 tuvo como resultado final la derrota del ejército español presente en ese campo y el afincamiento del proceso de la independencia de la Provincia de Venezuela iniciado en 1810, pero, lo que no se logró, fue reducir por completo la presencia de tropas realistas fieles al régimen monárquico español, ejército que adoptó como táctica de guerra la retirada y el acantonamiento en lugares fortificados y espacios selváticos poco explorados, como lo fueron Puerto Cabello, Coro, Maracaibo, los Llanos, o los Valles del Tuy, entre otros, esto con la intención de desarrollar una estrategia que permitiera consolidar las posiciones tomadas, articular y fortalecer una resistencia y entablar una guerra de guerrillas contra la naciente república en espera de auxilios que fueran enviados desde España o de las otras colonias aún controladas por el imperio, como lo eran entonces Cuba y Puerto Rico.

      No se trata de negar la transcendencia histórica de la Batalla de Carabobo, sino de reconocer que justamente a raíz del gran logro que significó en términos de lo conquistado y lo que significa aún para la historia venezolana, a su vez, también permite revisar el accionar de los agentes y personas, tanto militares como civiles, adeptas al régimen monárquico español presentes en Venezuela y sus participaciones en el proceso post Carabobo para recuperar la provincia en favor de la Corona Española, que duró algo más de una década de luchas, en su libro “Cesarismo Democrático” el escritor Laureano Vallenilla Lanz expresó sobre este hecho lo siguiente:

En Carabobo se conquistó a Caracas, pero la guerra, que ya tenía diez años continuó en el resto del país… Poblaciones enteras continuaron proclamando al rey de España hasta 1827, con la revolución de Agustín Bescanza, y el 29 con Arizábalo, en cuyos movimientos estaban comprometidos multitud de venezolanos… (Pág. 20)

      Desde ese momento de Carabobo  y durante algo más de una década se desarrollaron diversos intentos por mantener una lucha realista en contra de la naciente república, reflejadas en acciones militares y guerreristas conducidas por hombres que expresaban una especial adhesión al rey de España tales como el Mariscal Miguel de la Torre y el general Tomás Morales en Puerto Cabello hasta el año de 1823 cuando son vencidos, el ataque conducido por el Capitán de Navío Ángel Laborde y Navarro que desembocó en la batalla naval del Lago de Maracaibo ese mismo año del 23, los levantamientos de Antonio Ramos en los llanos y Alejo Mirabal, el surgimiento de los Güires de Manuel Ramírez y Juan Celestino Centeno entre los años de 1823 al 1827, demuestran que la guerra de Independencia no fue sellada en Carabobo y develan la intención de los partidarios del Rey español por mantener una esperanza de reconquista del territorio de la Provincia de Venezuela, que en muchos aspectos estuvo basada en la desestabilización del gobierno republicano, en la intromisión extranjera y en el terror impuesto a la población venezolana.

Batalla de Carabobo, Óleo de Martín Tovar y Tovar, año 1888 (Detalle) Sigue leyendo

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DOSSIER 8.6: Insurgencia Estudiantil Tuyera

Anécdota por Jesús “Chuo” García.

El pueblo es una escopeta a punto de disparar
Alí Primera

      De niño al salir de la escuela cuando iba camino a casa siempre me llamó la atención entre la algarabía y las carreras, observar una pinta sobre un muro donde se leía “un ser sin estudios es un policía”. Con el paso del tiempo tomarían fuerzas esas palabras entre mis reflexiones y mi accionar a fuerza de vida.

     Por el año 92 me hice militante de la UJR, Unión de Jóvenes Revolucionarios, en medio de una Venezuela convulsionada seguida del sacudón histórico del Caracazo (1989), apenas salíamos de la clandestinidad dado a que recientemente se desmovilizaba el último frente guerrillero en el país, el FAS, Frente Américo Silva. Nuestra consigna para ese entonces era “el frente se desmoviliza más no se pacifica” los intentos de golpes y las medidas hambreadoras impuestas por el gobierno no dejaban otro camino que la lucha de calle, nuevas consignas hacían hablar las paredes “se acercan tiempos de revolución”, “rescatemos la patria del caos” y otra “muere un estudiante nacen mil combatientes”.

      Los años noventa fueron una década marcada por la persecución y la muerte en un inútil intento por callar la voz rebelde del movimiento estudiantil. Era común el allanamiento y la búsqueda de la concha (lugar donde esconderse), dejar la diversión característica de esta edad y cambiar hasta de nombre, la adrenalina se sentía en los jueves revolucionarios en la Universidad Central de Venezuela, ocultar el rostro bajo la capucha, la pinta de murales durante la noche, la Coordinadora Regional Estudiantil de Educación Simón Bolívar, se buscaban formas de organización que siempre llevaban a la acción de calle como demostración de fuerza y descontento ante el gobierno asesino de turno. Cada caído era una puñalada que alimentaba la rabia combativa de quienes creíamos en un cambio de rumbo para la historia del país, Jessica Díaz, Belinda Álvarez, Yarwin Capote, Richard López entre otros; engrosaban la amarga lista de más de cincuenta estudiantes asesinados y desaparecidos en la pseudo democracia que malvivíamos para ese entonces.

      Con el pasar del tiempo aquella imagen que guarde de niño de aquel muro y aquella consigna, se convirtieron en una realidad vivida en carne propia. Por el año 96 no cesaba la represión y la cacería por parte de los aparatos represivos del Estado, por ese mismo tiempo se me detuvo en mi pueblo, Ocumare del Tuy; ese día había una manifestación en la cual no participaba ya que hacía poco que salía de la escuela de artes, y mis funciones políticas se limitaban a la propaganda y al accionar cultural. Fui detenido de manera sorpresiva por la policía del Estado Miranda (Brigada Especial) sometido a largas horas de interrogatorio y tortura, gas lacrimógeno sobre el rostro y la cabeza sumergida en una poceta, así como los golpes propinados por los “valientes funcionarios” quienes se despojaron del uniforme, un paseo por diferentes espacios desolados y la constante amenaza de muerte y desaparición. Me trasladaron al comando de la DISIP, policía política para ese entonces con recurrentes amenazas sobre un traslado al (DIM) Departamento de Inteligencia Militar, hecho que no se concreto dado a que familiares y compañeros se enteraron de mi detención y accionaron con sectores de derechos humanos y otros contactos.

      Con el paso del tiempo no abandone la lucha y siempre hice de ella un bastión para mi poesía. En el año 2011 comencé a facilitar procesos de aprendizajes en la UNES, Universidad Nacional Experimental de la Seguridad, como cosa irónica en el Helicoide lo que fue la sede principal de la antigua DISIP el mismo espacio que visité en esa amarga época. En cuatro años como docente en esa casa de estudio siempre dejé para la reflexión lo que representó aquella pinta y lo que representa hoy formar un nuevo modelo policial.

    Hoy, cuando vemos en nuestro país el renacer de unas protestas estudiantiles, ataviados con equipos y sofisticada parafernalia, extraviados en el show mediático y en una agenda política que dictan otros intereses, reivindico las acciones de calle genuina de mis compañeros de lucha, la misma que acompaña hoy al fragor de la revolución los pueblos de nuestra América, y desde aquí desde el Valle del Tuy nos hacemos testigos y participes de esa memoria colectiva.

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DOSSIER 8.4: El movimiento estudiantil tuyero y las luchas ideopolíticas, 1989-1995

Por: Antonio Delgado

      Para los interesados en el debate, acerca del aporte del movimiento estudiantil en la evolución sociopolítica de la sociedad venezolana contemporánea, no es un secreto que la historiografía nacional ha dedicado pocas páginas al estudio de un tema tan interesante. El panorama anterior resulta poco alentador para la historiografía regional y local. Es por ello, que el presente escrito resulta pertinente como un breve aporte al estudio de la historia matria, en particular, la evolución del movimiento estudiantil en la localidad de los Valles del Tuy durante la etapa de implantación, consolidación y declive del neoliberalismo entre 1989 1995.

I. “La coronación”. Un régimen neoliberal de dolorosas pero inevitables medidas.

      El 4 de diciembre de 1988, Carlos Andrés Pérez fue electo por segunda vez como Presidente de la República, con una abrumadora ventaja sobre su principal contendor, el candidato copeyano Eduardo Fernández. Los resultados fueron calificados como una contundente victoria tanto por la prensa nacional como internacional. Y no era para menos. A la luz de los primeros datos, Pérez obtuvo un margen superior al millón de votos sobre su adversario. El boletín oficial del entonces Consejo Supremo Electoral estimaba que Carlos Andrés Pérez, había obtenido 3.893.888 para un 54,1% y Eduardo Fernández, 2.734.007 equivalente a 33,7%. Era la primera vez que un candidato presidencial llegaba por segunda vez al solio de Miraflores a través del sufragio universal.

Juramentación de Carlos Andrés Pérez para la toma de posesión de la presidencia el 02 de febrero de 1989, foto de Jacobo Lugo

      Entre los aspectos más resaltantes que contribuyeron a la abrumadora victoria del líder adeco, caben mencionar: una personalidad carismática, que la mayoría del país elegía con la esperanza de encontrar solución a las dificultades nunca antes vistas en Venezuela. Otro aspecto que influyó en la elección de Pérez, fue la percepción que tenía el electorado sobre su primer gobierno y sus realizaciones positivas: el pleno empleo, el espectacular programa de becas en el exterior que favoreció a más de 10.000 jóvenes estudiantes, la nacionalización del hierro y el petróleo. No obstante, el país que le tocaba gobernar ya no era el mismo que había gobernado entre 1973-1978. Un cúmulo de problemas agobiaba la depauperada economía nacional: La deuda externa remontaba la suma de 34000 MM$ de los cuales se cancelaban 5000 MM$ en intereses; este monto representaba el 14,70% del monto total de la deuda y comprometía el presupuesto nacional y las iniciativas de inversión. Aunada a esta situación, el nuevo gobierno debía enfrentar un déficit de 3000 MM$ en la balanza de pagos con unos ingresos petroleros que superaban más de 7000 MM$. El impacto de la crisis que se abalanzaba, marcaba el fin de la llamada “Venezuela Saudita”, pero a la vez, comenzaba una nueva etapa caracterizada por un largo período de “vacas flacas” y austeridad, cuyo común denominador era la ya mencionada deuda externa, el deterioro de la moneda, el déficit presupuestario, inflación, alto costo de la vida, de la vivienda, aumento del desempleo, la inseguridad, la corrupción y la aparición del incipiente narcotráfico, que impactaban de manera negativa sobre la calidad y el nivel de vida de la población.

      La terrible realidad económica y social que salió a la luz pública no impidió que el 2 de febrero de 1989, se realizara el fastuoso acto de toma de posesión en el Teatro Teresa Carreño, mejor conocido por la gente como “La Coronación” e inmediatamente a los pocos días, el gabinete económico de CAP realizaba su primer anuncio oficial que consideraba ajustar los desequilibrios fiscales, cambiarios y de endeudamiento a través de un paquete de medidas económicas bajo la supervisión del Fondo Monetario Internacional. Este paquete anunciado por el Presidente Pérez el 15 de febrero de 1989, contemplaba la racionalización y eliminación de los aranceles de importación, aumento en un 30% de los precios del transporte, aumento del precio de la gasolina, liberación de las tasas de interés, aumento de las tarifas de los servicios públicos, eliminación de la tasa preferencial de divisas y darle mayor participación al empresariado privado en la economía nacional. Sigue leyendo

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Apuntes sobre las actividades comunistas y anticomunistas en tiempos de Gómez y López Contreras

Por: Antonio Delgado

      Desde los tiempos del general Juan Vicente Gómez, se venían desarrollando las actividades de las primeras organizaciones políticas venezolanas de filiación comunista, anarquista y socialdemócrata, que después dieron paso a los nacientes partidos políticos modernos del siglo XX. Es importante destacar que estas actividades se llevaban a cabo, tanto fuera como dentro del país; lo que llevó a los gobiernos de la Rehabilitación y de la Transición Democrática, a contrarrestar la influencia del marxismo-leninismo por diversos medios entre los cuales se contaba la represión policíaca y las fórmulas legales para sancionar a los ciudadanos venezolanos o extranjeros que ingresaran al territorio venezolano las doctrinas antes dichas.

manifestacion-del-14-de-febrero-de-1936-en-caracas-imagen-tomada-de-independencia-200-1936Manifestación del 14 de febrero de 1936 en Caracas, imagen tomada de Independencia 200, 1936.

I. Las actividades comunistas entre 1923 y 1936.

      Entre 1923 y 1936, se desarrollaron un conjunto de actividades de agitación y propaganda, vinculadas a grupos que desde el exterior se organizaban con el propósito final de implantar el programa comunista en Venezuela. Desde París en 1923, circulaba un documento que auspiciaba cierta propaganda patriótica para instalar en Venezuela la “República Burguesa”, en una curiosa y ambigua asociación comunista-capitalista y que tenía como objeto final la realización completa del programa comunista. Tres años más tardes, en 1926, se constituía en Nueva York la primera célula del Partido Revolucionario Venezolano (PRV), de tendencia comunista y de la cual formaban parte integrante Salvador de la Plaza, Gustavo y Eduardo Machado, Pío Tamayo, Ricardo Martínez y Julio César Martínez, entre otros. Llama la atención el dinamismo con el que se movían los comunistas venezolanos en el exterior y la conexión que tenían con organismos internacionales, tales como la Liga Antiimperialista de las Américas, en el Comité “Manos fuera de Nicaragua” y en las asociaciones de solidaridad internacional. Otro ejemplo de lo descrito anteriormente, fue la actuación del PRV en la ciudad de México, donde lograron trasladar la sede del Partido dirigido por el Dr. Carlos León. Curiosamente, este personaje recibía pagos por sumas de hasta 10.000,00 Pesos Oro Nacional, y cuyas órdenes se hacían a cuenta de los gastos secretos de la Presidencia de la República de México. Sigue leyendo

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1º DE MAYO: Días de huelga y reivindicaciones laborales

Por Arturo Lev Alvarez A.

1º de Mayo

1º de Mayo: huelgas, exigencias y búsqueda de reivindicaciones laborales.

     Las relaciones sociales retribuidas entre el hombre que ofrece su esfuerzo físico o intelectual (llamado obrero), y aquel otro hombre o grupos de personas que tienen el poder político o económico empresarial, sea una industria privada o ente público del Estado (llamado patrono), son las conocidas relaciones de trabajo existentes desde antes de la Revolución Industrial de la segunda mitad del siglo XVIII. Sigue leyendo

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