Archivo de la etiqueta: dossier

DOSSIER 9.7: Dionisio Cisneros: A través de los ojos de José Antonio Páez

      Para el año de 1867, es publicada por primera vez la autobiografía del General José Antonio Páez Herrera, elaborada en New York por la Imprenta de Hallet y Breen, ubicada en los números 58 – 60 de la Calle Fulton, se trató de dos Tomos, para la Librería y Editorial El Maestro de Caracas, Venezuela, en esta obra el afamado Centauro de los Llanos y ex presidente de Venezuela, dedica un capítulo entero al “Último realista” Dionisio Cisneros. Para este número de la Revista Matria, cuyo dossier a sido dedicado a éste, hemos, decidido compartir de manera integra (in extenso) ese capítulo del tomo II de la obra de Páez, ya que se considera de suma importancia para una mayor comprensión del individuo, visto a través de los ojos de uno de los principales testigo presenciales del accionar guerrerista del llamado Atila del Tuy.

Vuelvan Caras, obras de Arturo Michelena, año 1890, Óleo sobre tela 300 x 460 cms.Vuelvan Caras, obras de Arturo Michelena, año 1890, Óleo sobre tela 300 x 460 cms. Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo DOSSIER

DOSSIER 9.6: El intento de asesinar a Cisneros en Charallave

Por: Efrén Calero

      Para el año de 1826 se hacía necesaria la presencia del Libertador Simón Bolívar en Venezuela, esto por la urgencia de parar la ya avanzada conspiración interna (La Cosiata) que estaba por desmembrar a la Gran Colombia, o mejor dicho la unión latinoamericana. Bolívar llegó a Venezuela el 16 de diciembre de ese año a Maracaibo y de allí pasó luego a Puerto Cabello, donde tiene que, en un acto de reafirmación de su autoridad, nombrar a José Antonio Páez como jefe superior de Venezuela, esto ocurrió en el mismo Puerto Cabello el 1 de enero de 1827 y Páez a su vez, debió reconocer y aceptar la autoridad que El Libertador tenía como presidente de Venezuela, lo cual asumió en un acto público al siguiente día.

      Bolívar una vez en el territorio venezolano, enterado de la situación generada por las diversas partidas de realistas que aún se mantenían en el accionar guerrerista contra la república, y en especial atención a las acciones de Dionisio Cisneros, realiza un decreto de indulgencia el 12 de enero de 1827 a favor del afamado último realista y su partida de facciosos, en ese documento, El Libertador plantea tres alternativas para Cisneros, la primera de estas es que éste podía ingresar a formar parte del ejército de la Gran Colombia con el mismo grado militar por él obtenido con el ejército español, la segunda era que podía vivir tranquilamente en el país, siempre y cuando respetase las leyes y autoridades de la república y en tercer lugar sí él quería abandonar el país la república le entregaría una suma de 3000 pesos para sus gasto.

Detalle de Batalla de Carabobo, de Martín Tovar y Tovar, Palacio Federal Legislativo, 1888Martín Tovar y Tovar, Detalle de la obra “La Batalla de Carabobo”, año 1888, Palacio Federal Legislativo, Caracas, Venezuela. Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo DOSSIER

DOSSIER 9.5: Cisneros, la ira de dios en el Tuy (Relato Histórico)

Por Edgar Rivero

     Despuntaba una nueva mañana en el Valle del Tuy, una brisa suave, fresca, jugueteaba con los árboles, el Sol acariciaba con sus rayos sutilmente a aquel muchacho que yacía tumbado en el lodo he iba secando sus ropas, sus cabellos, sus recuerdos, estaba inerte, cansado, adolorido, poco a poco fue abriendo sus ojos hacia un cielo cada vez más azul y ve a lo lejos una bandada de zamuros revoloteando en círculos, al voltear la mirada, se topa con dos ojos que lo observaban fijamente ya sin vida, el muchacho se para bruscamente y ve a algunos compañeros caídos, otros amarrados a los árboles, rendidos, pasando el susto y con la certeza de que nacieron nuevamente. Las mulas ya no estaban, mucho menos la carga y las pocas armas que tenían, no recordaba mucho, una carcajada sonora, un indio fornido acercándose y un fuerte golpe en la cabeza.

IMG 33

      Hace semanas atrás habían partido de Caicara del Orinoco rumbo a Caracas, treinta burros y mulas junto a un grupo de 50 hombres aproximadamente, llevando un cargamento de oro perteneciente al General Elías Acosta, dicho oro iba camuflado entre el pescado salado que se llevaba a la capital para venderlo durante la Semana Santa. El General Acosta no quería vender su oro  a los compradores de la zona pues le parecía injusto el precio que ofrecían, así que lo fue acumulando en Cabruta, hasta que decidió enviarlo no por el Orinoco ya que le parecía peligroso, envió a sus hombres por las Mercedes del Llano, pasando por San Rafael de Orituco hasta llegar a San Casimiro para luego caer en el camino que va hacia a Cúa, justamente casi llegando a esta población al anochecer y bajo un diluvio que ahogaba las penas ajenas, fueron emboscados por 150 hombres, muy pocos ofrecieron resistencia. Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo DOSSIER

Dossier 9.4: La propaganda antirrepublicana y las guerrillas fieles al rey (1821 – 1830)

Por: Antonio Delgado González

I. Una cuestión ideopolítica y de las mentalidades. La propaganda antirrepublicana (1821-1830).

      Como es conocido, la independencia de Venezuela quedó sellada por las dos últimas grandes batallas de Carabobo en 1821 y del lago de Maracaibo en 1823. Si en Carabobo se conquistó a Caracas, la batalla naval del lago, significó la conquista definitiva de la provincia de Venezuela. Empero, la guerra que tenía más de diez años, continuó en gran parte del territorio con menor intensidad. No quedaban ejércitos peninsulares, pero poblaciones enteras y en abierto desafío contra las autoridades grancolombianas y provinciales, manifestaron su apoyo al monarca español hasta 1827. Una de las razones causales, consideradas dentro del accionar contrainsurgente de las partidas leales al rey, estribaba en la propaganda contrarrevolucionaria o antirrepublicana que se dirigía desde la isla de Puerto Rico (1).

       El papel de publicista y estratega desestabilizador contrainsurgente lo llevó a cabo el conspicuo José Domingo Díaz (2), médico y burócrata caraqueño, reconocido por sus ideas pro-españolas. Díaz que, desde junio de 1821, había sido nombrado Intendente de la Isla de Puerto Rico, abandonó Venezuela en julio de 1821, tras saberse la derrota definitiva de las tropas realistas y vislumbrarse la victoria republicana. Ello también quedó demostrado con el armisticio firmado entre Bolívar y Morillo.

      La labor de José Domingo Díaz fue propiamente la de un corresponsal de guerra. Su opinión política tuvo siempre como objetivo el desprestigio de la causa independentista y republicana, por una parte; y por la otra, la glorificación del ejército realista. No era de extrañar en una persona que, a pesar de ser caraqueño, mantenía un fiel apego al monarca español (3), así como tantas otras personas que levantaron las banderas del rey, aún después de Carabobo (1821) y Maracaibo (1823). Si bien desde Puerto Rico, Pedro Tomás de Córdova, Miguel de la Torre y José Domingo Díaz, tuvieron un papel relevante en la elaboración de la propaganda realista para contrarrestar la insurgencia republicana venezolana desde 1822 hasta 1829, los escritos de José Domingo Díaz, se introdujeron en Venezuela entre 1826 y 1828, a través del sistema de espionaje realista. Un total de diez cartas y seis alocuciones tenían varios propósitos: señalar los grandes problemas producidos por el dominio republicano, justificar la reintegración del país, que en ese momento formaba parte de la República de Colombia al orden monárquico español y desplegar el apoyo propagandístico a las partidas realistas.

Batalla Naval del Lago de Maracaibo 24 de julio de 1823, detalle del Billete conmemorativo de 20 Bolivares de Octubre de 1987Batalla Naval del Lago de Maracaibo 24 de julio de 1823, detalle del Billete conmemorativo de 20 Bolivares de Octubre de 1987 Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo DOSSIER

DOSSIER 9.3: Dionisio Cisneros en la literatura tuyera

Por: Isaac Morales Fernández

Wild scenes in South America; or Life in the Llanos of  Venezuela, Londres, 1863. tomada de Ramón Páez.

      Dionisio Cisneros nació cerca de lo que es hoy el Municipio Paz Castillo, al norte, en una hacienda baruteña, a finales del siglo XVIII. Descendiente de indios, era un manumiso que abrazó la causa realista a cambio de los ofrecimientos de los aristócratas criollos, seguidores y beneficiarios aún de la monarquía española. Comienza a aparecer en la historia en 1820 con el rango de Sargento, comandando tropas a favor del Rey, asediando las comunidades tuyeras que querían la liberación de la corona española. Desde los valles tuyeros, hasta las tierras del norte de Guárico, pasando por todo el centro y sur de Aragua, el indio Cisneros pasó arrasando, asesinando, robando y aterrorizando durante los días de la Guerra de Independencia y algún tiempo más.

      Es José Antonio Páez quien logra “apaciguar” a Cisneros luego de haber tomado como rehén a su hijo. Después vendrían los tiempos de La Cosiata, la separación de Colombia, la presidencia de facto de Páez, la traición a Bolívar y el fallecimiento de este ya en 1830. Algunos años después Páez y su nuevo protegido Cisneros se han unido a la oligarquía que gobierna el país. Ahora compadres ambos, pues Páez ha bautizado al hijo de Cisneros, se unen para sofocar la revolución reformista liderada por Santiago Mariño y José Tadeo Monagas. Más adelante, derrocado el gobierno conservador de José María Vargas, Páez, alejado de la coyuntura pero siempre detrás de todos los hilos de la política nacional, siempre seguido por Cisneros, se une a la candidatura de Carlos Soublette para las elecciones de 1835.

      Todo este contexto de belicosidad, la Venezuela “cuero seco” (por el decir de Páez de que Venezuela parecía un cuero seco, que al pisarlo por un lado se levantaba por el otro), sirvió de contexto sangriento para que Cisneros siguiera siendo el bandolero de siempre, pero ahora protegidas sus crueldades por el gobierno oligarca. Al surgimiento de la insurrección campesina en 1846, y de Ezequiel Zamora como militante liberal en respaldo a la candidatura de Antonio Leocadio Guzmán, Cisneros sigue en sus funciones militares y es enviado a combatir contra Zamora en Carabobo. Renuente a ser un simple mandadero obediente, comete crímenes de guerra contra campesinos y hacendados por igual. Páez se ha convertido en un avezado y astuto político y finalmente se distancia de Cisneros, quitándole su protección. Cisneros se intenta rebelar y es finalmente sometido, enjuiciado y fusilado en 1847. Sigue leyendo

1 comentario

Archivado bajo DOSSIER

DOSSIER 9.2: De la presencia de Dionisio Cisneros en el Valle del Tuy

Por: Iván López Calero

 

      En contexto

      La segunda batalla librada en la sabana de Carabobo el 24 de junio de 1821 tuvo como resultado final la derrota del ejército español presente en ese campo y el afincamiento del proceso de la independencia de la Provincia de Venezuela iniciado en 1810, pero, lo que no se logró, fue reducir por completo la presencia de tropas realistas fieles al régimen monárquico español, ejército que adoptó como táctica de guerra la retirada y el acantonamiento en lugares fortificados y espacios selváticos poco explorados, como lo fueron Puerto Cabello, Coro, Maracaibo, los Llanos, o los Valles del Tuy, entre otros, esto con la intención de desarrollar una estrategia que permitiera consolidar las posiciones tomadas, articular y fortalecer una resistencia y entablar una guerra de guerrillas contra la naciente república en espera de auxilios que fueran enviados desde España o de las otras colonias aún controladas por el imperio, como lo eran entonces Cuba y Puerto Rico.

      No se trata de negar la transcendencia histórica de la Batalla de Carabobo, sino de reconocer que justamente a raíz del gran logro que significó en términos de lo conquistado y lo que significa aún para la historia venezolana, a su vez, también permite revisar el accionar de los agentes y personas, tanto militares como civiles, adeptas al régimen monárquico español presentes en Venezuela y sus participaciones en el proceso post Carabobo para recuperar la provincia en favor de la Corona Española, que duró algo más de una década de luchas, en su libro “Cesarismo Democrático” el escritor Laureano Vallenilla Lanz expresó sobre este hecho lo siguiente:

En Carabobo se conquistó a Caracas, pero la guerra, que ya tenía diez años continuó en el resto del país… Poblaciones enteras continuaron proclamando al rey de España hasta 1827, con la revolución de Agustín Bescanza, y el 29 con Arizábalo, en cuyos movimientos estaban comprometidos multitud de venezolanos… (Pág. 20)

      Desde ese momento de Carabobo  y durante algo más de una década se desarrollaron diversos intentos por mantener una lucha realista en contra de la naciente república, reflejadas en acciones militares y guerreristas conducidas por hombres que expresaban una especial adhesión al rey de España tales como el Mariscal Miguel de la Torre y el general Tomás Morales en Puerto Cabello hasta el año de 1823 cuando son vencidos, el ataque conducido por el Capitán de Navío Ángel Laborde y Navarro que desembocó en la batalla naval del Lago de Maracaibo ese mismo año del 23, los levantamientos de Antonio Ramos en los llanos y Alejo Mirabal, el surgimiento de los Güires de Manuel Ramírez y Juan Celestino Centeno entre los años de 1823 al 1827, demuestran que la guerra de Independencia no fue sellada en Carabobo y develan la intención de los partidarios del Rey español por mantener una esperanza de reconquista del territorio de la Provincia de Venezuela, que en muchos aspectos estuvo basada en la desestabilización del gobierno republicano, en la intromisión extranjera y en el terror impuesto a la población venezolana.

Batalla de Carabobo, Óleo de Martín Tovar y Tovar, año 1888 (Detalle) Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo DOSSIER

DOSSIER 9.1: Dionisio Cisneros, el Atila del Tuy

Por: Iván López Calero

  Presentación del dossier de Matria Nº 9

        Por muchos es conocida la vida y la historia de Attila el último y más terrible Rey de los Hunos procedentes de Asia, probablemente de la tribu Xiong Nu, a la que se ha denominado como una agrupación de nómadas, organizados militarmente y sin una clara filiación étnica, que controlaban las rutas de comercio entre Europa y Asia durante gran parte del siglo V después de Cristo.

Fragmento de “Atila”, obra de Eugene Ferdinand Victor Delacroix Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo DOSSIER

DOSSIER 8.4: El movimiento estudiantil tuyero y las luchas ideopolíticas, 1989-1995

Por: Antonio Delgado

      Para los interesados en el debate, acerca del aporte del movimiento estudiantil en la evolución sociopolítica de la sociedad venezolana contemporánea, no es un secreto que la historiografía nacional ha dedicado pocas páginas al estudio de un tema tan interesante. El panorama anterior resulta poco alentador para la historiografía regional y local. Es por ello, que el presente escrito resulta pertinente como un breve aporte al estudio de la historia matria, en particular, la evolución del movimiento estudiantil en la localidad de los Valles del Tuy durante la etapa de implantación, consolidación y declive del neoliberalismo entre 1989 1995.

I. “La coronación”. Un régimen neoliberal de dolorosas pero inevitables medidas.

      El 4 de diciembre de 1988, Carlos Andrés Pérez fue electo por segunda vez como Presidente de la República, con una abrumadora ventaja sobre su principal contendor, el candidato copeyano Eduardo Fernández. Los resultados fueron calificados como una contundente victoria tanto por la prensa nacional como internacional. Y no era para menos. A la luz de los primeros datos, Pérez obtuvo un margen superior al millón de votos sobre su adversario. El boletín oficial del entonces Consejo Supremo Electoral estimaba que Carlos Andrés Pérez, había obtenido 3.893.888 para un 54,1% y Eduardo Fernández, 2.734.007 equivalente a 33,7%. Era la primera vez que un candidato presidencial llegaba por segunda vez al solio de Miraflores a través del sufragio universal.

Juramentación de Carlos Andrés Pérez para la toma de posesión de la presidencia el 02 de febrero de 1989, foto de Jacobo Lugo

      Entre los aspectos más resaltantes que contribuyeron a la abrumadora victoria del líder adeco, caben mencionar: una personalidad carismática, que la mayoría del país elegía con la esperanza de encontrar solución a las dificultades nunca antes vistas en Venezuela. Otro aspecto que influyó en la elección de Pérez, fue la percepción que tenía el electorado sobre su primer gobierno y sus realizaciones positivas: el pleno empleo, el espectacular programa de becas en el exterior que favoreció a más de 10.000 jóvenes estudiantes, la nacionalización del hierro y el petróleo. No obstante, el país que le tocaba gobernar ya no era el mismo que había gobernado entre 1973-1978. Un cúmulo de problemas agobiaba la depauperada economía nacional: La deuda externa remontaba la suma de 34000 MM$ de los cuales se cancelaban 5000 MM$ en intereses; este monto representaba el 14,70% del monto total de la deuda y comprometía el presupuesto nacional y las iniciativas de inversión. Aunada a esta situación, el nuevo gobierno debía enfrentar un déficit de 3000 MM$ en la balanza de pagos con unos ingresos petroleros que superaban más de 7000 MM$. El impacto de la crisis que se abalanzaba, marcaba el fin de la llamada “Venezuela Saudita”, pero a la vez, comenzaba una nueva etapa caracterizada por un largo período de “vacas flacas” y austeridad, cuyo común denominador era la ya mencionada deuda externa, el deterioro de la moneda, el déficit presupuestario, inflación, alto costo de la vida, de la vivienda, aumento del desempleo, la inseguridad, la corrupción y la aparición del incipiente narcotráfico, que impactaban de manera negativa sobre la calidad y el nivel de vida de la población.

      La terrible realidad económica y social que salió a la luz pública no impidió que el 2 de febrero de 1989, se realizara el fastuoso acto de toma de posesión en el Teatro Teresa Carreño, mejor conocido por la gente como “La Coronación” e inmediatamente a los pocos días, el gabinete económico de CAP realizaba su primer anuncio oficial que consideraba ajustar los desequilibrios fiscales, cambiarios y de endeudamiento a través de un paquete de medidas económicas bajo la supervisión del Fondo Monetario Internacional. Este paquete anunciado por el Presidente Pérez el 15 de febrero de 1989, contemplaba la racionalización y eliminación de los aranceles de importación, aumento en un 30% de los precios del transporte, aumento del precio de la gasolina, liberación de las tasas de interés, aumento de las tarifas de los servicios públicos, eliminación de la tasa preferencial de divisas y darle mayor participación al empresariado privado en la economía nacional. Sigue leyendo

1 comentario

Archivado bajo DOSSIER

DOSSIER 8.2: Las luchas estudiantiles en el Tuy

Por: Manuel Vicente Monasterios

      Hablar de las luchas estudiantiles en los valles del Tuy es referirnos a la historia contemporánea, pues su primer liceo (estudios secundarios) se funda en la década de los cuarenta, por lo tanto a sus estudiantes les tocó vivir distintos momentos como la llamada revolución de octubre o golpe de estado contra el gobierno del general Isaías Medina Angarita, el golpe de estado contra el gobierno civil de Don Rómulo Gallegos, la dictadura suave de la Junta de Gobierno presidida por el Teniente Coronel Carlos Delgado Chalbaud, víctima de un magnicidio en 1950 y luego presidida por el Dr. Germán Suarez Flamerich. En 1952 se entronizó, por determinación de las fuerzas militares, la dictadura del general Marcos Evangelista Pérez Jiménez, la cual es derrocada cinco años después por el movimiento cívico militar conocido con el nombre de 23 de enero del año 1958.

General Marcos Pérez Jiménez, año 1952General Marcos Pérez Jiménez, año 1952.

      Así pasan los primeros quince años del Liceo Pérez Bonalde de Ocumare del Tuy, única casa de estudios secundarios de la región, cuyos cursos apenas llegaban hasta el tercer año, por lo cual quien quería y sus recursos se lo permitían, al terminar el bachillerato ingresar a la universidad, tenía que trasladarse a la ciudad de Caracas. Es decir que la mayoría de sus estudiantes eran casi niños. La edad de la inconformidad, de la rebelión contra lo establecido, del sarampión ideológico es aproximadamente a partir de los 15 años, es en ese período de 5 años, el cual ocupa el término de la secundaria e ingreso a los primeros años de una carrera Universitaria. Esta es la etapa del desconcierto y de la rebeldía, actitud que en algunos, influenciados por el ejemplo cubano, se hacen parte del impulso revolucionario, en aquellos años finales de la década de los 50 ocurre la entrada triunfante a la Habana de un grupo de jóvenes, los cuales venían de una lucha de guerra de guerrillas en la Sierra Maestra y El Escambray al oriente de Cuba. Movimiento encabezado por un joven de 32 años llamado Fidel Castro.

Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo DOSSIER

DOSSIER 7.1: De leyendas y mitos a crónicas e historias

Por: Iván López Calero

    En la mayoría de los pueblos o comunidades del planeta existen cuentos, mitos o leyendas surgidas tal vez de hechos reales, históricos o producto de la fantasía colectiva o de algunos de los pobladores de esos lugares, que se repiten de generación en generación y que en ocasiones llenan de asombro y credulidad a sus pobladores, dando un sitial de marcada importancia a lo transmitido o incluso dotándolo de un aura mágica que fomenta a su vez temores, rechazos o cultos a esos hechos, personajes o entornos geográficos.

     Si se busca un referente de hechos, personajes y espacios que han asumido esas características antes citadas, se puede tomar la mitología nórdica, la romana o la misma griega, donde en regiones bien demarcadas y partiendo de conjuntos de seres definidos como dioses y semidioses entre otros, han influido (ya de forma positiva o negativa, según los casos) en las poblaciones y generaciones posteriores al surgimiento de esos mitos, creando cultos, religiones, temores y transformándose al mismo tiempo en la crónica y en la historia de esos pueblos e incluso de los países, fijando costumbres, tradiciones, ritos entre otros, construyendo así hasta la identidad misma del país, llegando en algunos casos estas a ser usadas para provecho económico de la región, producto de la comercialización turística y de mercados de tales historias, crónicas, leyendas o mitologías. 

Atlas sosteniendo al Mundo - Obra de Boris Vallejo, año 1986Atlas sosteniendo al Mundo – Obra de Boris Vallejo, año 1986 Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo DOSSIER