Archivo de la etiqueta: Caracas

Francisco de Miranda, arquitecto de la independencia hispanoamericana

Por: Armando José Martínez*

miranda1

      Referirse al proceso de independencia en Venezuela parte por comprender las relaciones de poder que desde Europa y los Estados Unidos se estaban desarrollando. La Revolución Norte-Americana así como posteriormente la Revolución Francesa, representaron un punto de quiebre para el sistema monárquico que intentaba no desaparecer. En este contexto y ante la invasión de Napoleón Bonaparte al Reino de España en el año 1808,  se inician en las colonias del Reino Español la creación de Juntas de Gobierno que tendrían como principal propósito defender los intereses de la corona española en territorio Americano. Tal era el caso de la Junta Suprema de Caracas o la Junta Suprema conservadora de los derechos de Fernando VII, que fue creada en 1810. Sigue leyendo

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Nuestra América

DOSSIER 9.5: Cisneros, la ira de dios en el Tuy (Relato Histórico)

Por Edgar Rivero

     Despuntaba una nueva mañana en el Valle del Tuy, una brisa suave, fresca, jugueteaba con los árboles, el Sol acariciaba con sus rayos sutilmente a aquel muchacho que yacía tumbado en el lodo he iba secando sus ropas, sus cabellos, sus recuerdos, estaba inerte, cansado, adolorido, poco a poco fue abriendo sus ojos hacia un cielo cada vez más azul y ve a lo lejos una bandada de zamuros revoloteando en círculos, al voltear la mirada, se topa con dos ojos que lo observaban fijamente ya sin vida, el muchacho se para bruscamente y ve a algunos compañeros caídos, otros amarrados a los árboles, rendidos, pasando el susto y con la certeza de que nacieron nuevamente. Las mulas ya no estaban, mucho menos la carga y las pocas armas que tenían, no recordaba mucho, una carcajada sonora, un indio fornido acercándose y un fuerte golpe en la cabeza.

IMG 33

      Hace semanas atrás habían partido de Caicara del Orinoco rumbo a Caracas, treinta burros y mulas junto a un grupo de 50 hombres aproximadamente, llevando un cargamento de oro perteneciente al General Elías Acosta, dicho oro iba camuflado entre el pescado salado que se llevaba a la capital para venderlo durante la Semana Santa. El General Acosta no quería vender su oro  a los compradores de la zona pues le parecía injusto el precio que ofrecían, así que lo fue acumulando en Cabruta, hasta que decidió enviarlo no por el Orinoco ya que le parecía peligroso, envió a sus hombres por las Mercedes del Llano, pasando por San Rafael de Orituco hasta llegar a San Casimiro para luego caer en el camino que va hacia a Cúa, justamente casi llegando a esta población al anochecer y bajo un diluvio que ahogaba las penas ajenas, fueron emboscados por 150 hombres, muy pocos ofrecieron resistencia. Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo DOSSIER

Dossier 9.4: La propaganda antirrepublicana y las guerrillas fieles al rey (1821 – 1830)

Por: Antonio Delgado González

I. Una cuestión ideopolítica y de las mentalidades. La propaganda antirrepublicana (1821-1830).

      Como es conocido, la independencia de Venezuela quedó sellada por las dos últimas grandes batallas de Carabobo en 1821 y del lago de Maracaibo en 1823. Si en Carabobo se conquistó a Caracas, la batalla naval del lago, significó la conquista definitiva de la provincia de Venezuela. Empero, la guerra que tenía más de diez años, continuó en gran parte del territorio con menor intensidad. No quedaban ejércitos peninsulares, pero poblaciones enteras y en abierto desafío contra las autoridades grancolombianas y provinciales, manifestaron su apoyo al monarca español hasta 1827. Una de las razones causales, consideradas dentro del accionar contrainsurgente de las partidas leales al rey, estribaba en la propaganda contrarrevolucionaria o antirrepublicana que se dirigía desde la isla de Puerto Rico (1).

       El papel de publicista y estratega desestabilizador contrainsurgente lo llevó a cabo el conspicuo José Domingo Díaz (2), médico y burócrata caraqueño, reconocido por sus ideas pro-españolas. Díaz que, desde junio de 1821, había sido nombrado Intendente de la Isla de Puerto Rico, abandonó Venezuela en julio de 1821, tras saberse la derrota definitiva de las tropas realistas y vislumbrarse la victoria republicana. Ello también quedó demostrado con el armisticio firmado entre Bolívar y Morillo.

      La labor de José Domingo Díaz fue propiamente la de un corresponsal de guerra. Su opinión política tuvo siempre como objetivo el desprestigio de la causa independentista y republicana, por una parte; y por la otra, la glorificación del ejército realista. No era de extrañar en una persona que, a pesar de ser caraqueño, mantenía un fiel apego al monarca español (3), así como tantas otras personas que levantaron las banderas del rey, aún después de Carabobo (1821) y Maracaibo (1823). Si bien desde Puerto Rico, Pedro Tomás de Córdova, Miguel de la Torre y José Domingo Díaz, tuvieron un papel relevante en la elaboración de la propaganda realista para contrarrestar la insurgencia republicana venezolana desde 1822 hasta 1829, los escritos de José Domingo Díaz, se introdujeron en Venezuela entre 1826 y 1828, a través del sistema de espionaje realista. Un total de diez cartas y seis alocuciones tenían varios propósitos: señalar los grandes problemas producidos por el dominio republicano, justificar la reintegración del país, que en ese momento formaba parte de la República de Colombia al orden monárquico español y desplegar el apoyo propagandístico a las partidas realistas.

Batalla Naval del Lago de Maracaibo 24 de julio de 1823, detalle del Billete conmemorativo de 20 Bolivares de Octubre de 1987Batalla Naval del Lago de Maracaibo 24 de julio de 1823, detalle del Billete conmemorativo de 20 Bolivares de Octubre de 1987 Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo DOSSIER

DOSSIER 9.2: De la presencia de Dionisio Cisneros en el Valle del Tuy

Por: Iván López Calero

 

      En contexto

      La segunda batalla librada en la sabana de Carabobo el 24 de junio de 1821 tuvo como resultado final la derrota del ejército español presente en ese campo y el afincamiento del proceso de la independencia de la Provincia de Venezuela iniciado en 1810, pero, lo que no se logró, fue reducir por completo la presencia de tropas realistas fieles al régimen monárquico español, ejército que adoptó como táctica de guerra la retirada y el acantonamiento en lugares fortificados y espacios selváticos poco explorados, como lo fueron Puerto Cabello, Coro, Maracaibo, los Llanos, o los Valles del Tuy, entre otros, esto con la intención de desarrollar una estrategia que permitiera consolidar las posiciones tomadas, articular y fortalecer una resistencia y entablar una guerra de guerrillas contra la naciente república en espera de auxilios que fueran enviados desde España o de las otras colonias aún controladas por el imperio, como lo eran entonces Cuba y Puerto Rico.

      No se trata de negar la transcendencia histórica de la Batalla de Carabobo, sino de reconocer que justamente a raíz del gran logro que significó en términos de lo conquistado y lo que significa aún para la historia venezolana, a su vez, también permite revisar el accionar de los agentes y personas, tanto militares como civiles, adeptas al régimen monárquico español presentes en Venezuela y sus participaciones en el proceso post Carabobo para recuperar la provincia en favor de la Corona Española, que duró algo más de una década de luchas, en su libro “Cesarismo Democrático” el escritor Laureano Vallenilla Lanz expresó sobre este hecho lo siguiente:

En Carabobo se conquistó a Caracas, pero la guerra, que ya tenía diez años continuó en el resto del país… Poblaciones enteras continuaron proclamando al rey de España hasta 1827, con la revolución de Agustín Bescanza, y el 29 con Arizábalo, en cuyos movimientos estaban comprometidos multitud de venezolanos… (Pág. 20)

      Desde ese momento de Carabobo  y durante algo más de una década se desarrollaron diversos intentos por mantener una lucha realista en contra de la naciente república, reflejadas en acciones militares y guerreristas conducidas por hombres que expresaban una especial adhesión al rey de España tales como el Mariscal Miguel de la Torre y el general Tomás Morales en Puerto Cabello hasta el año de 1823 cuando son vencidos, el ataque conducido por el Capitán de Navío Ángel Laborde y Navarro que desembocó en la batalla naval del Lago de Maracaibo ese mismo año del 23, los levantamientos de Antonio Ramos en los llanos y Alejo Mirabal, el surgimiento de los Güires de Manuel Ramírez y Juan Celestino Centeno entre los años de 1823 al 1827, demuestran que la guerra de Independencia no fue sellada en Carabobo y develan la intención de los partidarios del Rey español por mantener una esperanza de reconquista del territorio de la Provincia de Venezuela, que en muchos aspectos estuvo basada en la desestabilización del gobierno republicano, en la intromisión extranjera y en el terror impuesto a la población venezolana.

Batalla de Carabobo, Óleo de Martín Tovar y Tovar, año 1888 (Detalle) Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo DOSSIER

Historia de la literatura en el municipio Independencia (parte II)

Por: Isaac Morales Fernández

      Nacido en Las Labranzas, Estado Mérida, en enero de 1954, pero residenciado en Santa Teresa del Tuy desde 2001, el poeta Julio Valderrey (pseudónimo de Julio Ramón Flores), también ha constituido una figura emblemática de las letras tereseñas. De formación académica en el Instituto Pedagógico de Caracas, en Castellano, Literatura y Latín, ha publicado los poemarios Greda y Papeles de ocio en los ochenta, y en los noventa y lo que va de siglo XXI ha publicado Libro de vida, El corazón está seco, Castaño y Los días perdidos (estos dos últimos escritos en Santa Teresa del Tuy). También publicó en 1995 el libro Llaves de la poesía. Material para talleres. A partir de un taller de poesía que impartiera en 2001 aquí, y un taller de narrativa impartido por el escritor Julián Márquez, Valderrey comenzó una incansable labor con la formación del Grupo Literario ¿al vacío…? de Santa Teresa del Tuy y la revista literaria homónima que hasta la fecha mantiene sus publicaciones. También a Julio Valderrey se debe la llegada del Sistema Nacional de Imprentas Regionales y el 4to Festival Mundial de Poesía Subsede Miranda, ambas cosas a Santa Teresa del Tuy y en 2007.

Poeta Julio Valderrey Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Cultores Tuyeros

Emma Soler, Emma Cumbre.

Por: Iván López Calero

      Ignacia Villasana nació en la población tuyera de Cúa, el 08 de julio de 1868, nombre que, al comenzar su carrera como actriz de teatro, cambiará por el de Emma Soler, de acuerdo a sugerencia que le hiciera el periodista y empresario Gabriel Aramburo, fundador de la Compañía Infantil Venezolana, la primera en su género, formada, de acuerdo a lo divulgado por el historiador Carlos Salas, “por niños menores de quince años”, encontrándose entre ellos Ignacia Villasana, con esta compañía cada diciembre interpretaba “nacimientos” en la Plaza La Pastora de Caracas, con los que alcanzaron bastantes éxitos por su precocidad artística.

      De la empresa arriba señalada también formó parte el gran músico José Ángel Montero, autor de la ópera “Virginia”. Cuando corría el año de 1880, en Caracas se conocían los llamados teatros de aficionados. En las carteleras de estas modestas instituciones, comenzará a figurar el nombre de la jovencita Ignacia Villasana.

      Don Carlos Salas, en su bien documentado trabajo “Historia del Teatro en Caracas”, muestra una imagen de cuerpo entero de Emma Soler y nos dice: “Empezó actuando en las plazas públicas y en los teatros de corral, donde eran representados cuadros vivos y Nacimientos”. Durante el año de 1887 se le verá al lado del gran actor Teófilo Leal (amigo de Ignacia desde su Infancia), actuando con la Compañía Americana, en 1889, salieron contratados Emma y Teófilo para Maracaibo, con Don Enrique Terradas y Gutiérrez. 

      En Maracaibo se separaron, yéndose Teófilo en la Compañía de Gerardo López del Castillo, para Centro América y Buenos Aires, hasta 1913, cuando regresa para trabajar de nuevo con Emma y Emilita Montes, en el desaparecido Teatro Caracas. Y ella en su condición de actriz y asumiendo roles de empresaria se va en compañía de los actores venezolanos, Guillermo Bolívar y Manuel Vicente Pellicer, a realiza una gira artística por El Llano y Los Andes venezolanos, la cual tiene un resultado triunfal. En la capital zuliana Emma Soler actuó en obras escritas por el poeta Udón Pérez. En esa histórica ciudad, a Emma Soler la elevan a la condición de primera dama del teatro nacional y la comienzan a llamar por un segundo seudónimo el de “Emma Cumbre”. Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Biografías

Del amor juvenil a la militancia estudiantil: Pégale Candela.

Por: Alejandra Szeplaki

      ¿Como era el ser estudiante en Caracas? Era madrugar, tomar el metro, tomar un carríto destartalado con salsa a todo volumen, que los autobuseros no te aceptaran en su unidad porque “pagabas la mitad del pasaje” y que pocos chóferes de autobús que te recogían de la calle, al montarte te decían: “los estudiantes no ocupan los asientos sino que van de pie”. Era escuchar o ver por la Tv que: “…unos ‘estudiantes revoltosos’ murieron a manos de la policía…”, para conocer luego que por esos “revoltosos” se tuviera el privilegio de un boleto azul del metro o que con presentar tu carnet del liceo, pagaras la mitad del boleto del autobús.

Alejandra Szeplaki, cineasta y documentalista venezolana

        También era ir al liceo donde lo que me enseñaban carecía de todo interés, con unos profesores aburridos, represivos, acomplejados y que “pagaban” con sus estudiantes todo tipo de frustraciones personales amparados en su pequeña cuota de poder. Dinámicas sociales marcadas por la competencia en el salón, por la carrera de muchos por encajar, burlándose de los más débiles, allí entraba, a su vez, la etiqueta de apto y no apto entre los que presentaban la “Prueba de actitud académica”. Era la época donde las conversaciones giraban en torno a las tiendas nuevas de CCCT y lo increíble que era entrar a Wall Street con una cédula de una prima que ya tenía 18 años.

      Tardes de hastío en una ciudad que tenía muy poco que ofrecer a la gente joven -acaso aún eso no ha cambiado mucho-, una ciudad donde las tiendas vendían “ropa de vieja”, un país donde el concepto de Tv., un domingo en la noche era: Primer Plano con Marcel Granier, un programa con Alfredo Peña, otro señor de mil años llamado Pedro Berrueta o ver el refrito de “favoritos del monitor hípico con la voz de Alí Khan”. Días mirando el techo del cuarto, escuchando la única radio decente “radio difusora Venezuela”, pensando que el mundo no podía ser eso. Un país donde ser joven era un castigo y donde no existía posibilidad alguna de conexión con otros o sentirte parte de algo. Un país negado para la juventud. Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Gran Nacional