DOSSIER 3.3: La Batalla de Charallave.

Por: Efrén Calero.

     Como consecuencia de la pérdida de la Primera República en el año de 1812, Domingo de Monteverde y sus lugartenientes restablecen la monarquía española en Venezuela, a través de la violencia y la barbarie, creando así el clima de lo que luego se ha denominado los años de la Guerra a Muerte (1812 – 1815).
     Posteriormente, en el segundo semestre de 1813 aparecen en escena José Tomás Boves, Francisco Rosete y Francisco Tomás Morales entre otros, la matanza se hace más intensa por parte de los realistas y la respuesta de los republicanos es radicalizar la aplicación de la «guerra a muerte». Derivado de esto se produjo la ejecución de los presos españoles y canarios de Caracas y La Guaira ordenada por Bolívar en febrero de 1814.

José Tomás Boves y la guerra a muerte

Los Días Previos
     El día 3 de febrero de 1814 tiene lugar la primera Batalla de la Puerta donde resulta vencedor José Tomas Boves, después de este triunfo establece su comando principal en Villa de Cura, y decide dividir sus fuerzas en tres para realizar una estrategia de ataque a Caracas por varios flancos, de allí que envía a Francisco Tomas Morales a realizar su avance hacia Caracas por la Victoria y a Francisco Rosete por los Valles del Tuy, quedando Boves con una tercera parte de las tropas, acantonadas en Villa de Cura a manera de retaguardia y refuerzo de los otros dos flancos.
     Francisco Rosete, conocedor de los caminos que conducen a la Serranía del Interior (ya que vivió en Taguay), parte desde Villa de Cura hacia “El Paso de los Pilones” camino por el cual llega por la parte sur de los Valles del Tuy, entrando por el pueblo de Ocumare el día 11 de febrero, encontrándose con un pueblo escasamente armado y poca tropa que defendiera el lugar. Habiendo recibido el día anterior noticias del avance de las tropas de Rosete a Ocumare, el presbítero del pueblo Juan José de Orta, envío un mensajero para tratar de interceder como representante de la iglesia con el líder realista, pero éste asesina al mensajero y continua su avance implacable, hasta materializar la terrible matanza del Pueblo de Ocumare del Tuy ese fatídico día del año 1814.
     Las noticias de estos hechos se esparcieron por el Tuy como reguero de pólvora y muchas de sus poblaciones fueron abandonadas, la mayoría de los pobladores llegan hasta Caracas en los días posteriores al hecho, de esta manera se da parte de lo sucedido en Ocumare, a la par, Rosete tenía órdenes de levantar a las esclavitudes y liberar a los presos del Tuy, de Caracas y de la Guaira, algo que logra a medias sólo en el Tuy, pues habiendo enviado emisarios a comunicarse con los realistas en la Capital, estos fueron descubiertos y capturados, velando así la componenda.
     Informado el Coronel Juan Bautista Arismendi de lo sucedido, quien en ese momento ejercía el cargo de Gobernador de Caracas, tomando en consideración lo escaso de las tropas con las que contaba y la inminente invasión de Caracas desde el Tuy, decide solicitar ayuda al Libertador y toma la iniciativa de preparar una defensa de la ciudad, informado Bolívar, inmediatamente envía a José Félix Ribas, quien acababa de Vencer en la “Batalla de La Victoria”, a defender a Caracas, por su parte Francisco Rosete ha iniciado su avance hacia Caracas, pero se entera por sus exploradores de la venida de Ribas a Caracas acompañado de 700 hombres y decide entrar a Charallave, donde se atrinchera, informado a su vez Ribas de los movimientos de Rosete y de las fuerzas y posibilidades de este, decide bajar al Tuy y enfrentarlo.

General José Félix Ribas

La Batalla
     Llegan los republicanos a Charallave el día 20 de febrero de 1814, allí en horas del mediodía, Ribas se enfrenta y derrota rápidamente una fuerza colocada por Rosete en el sector de Potrerito a manera de vanguardia. Con este hecho logra medir el carácter y la disposición al combate del enemigo, sediento de sangre y dispuesto a todo, reorganiza sus tropas y luego continua su avance hacia el centro del pueblo, hasta el lugar de los atrincheramientos de Rosete, esto en la hacienda de la familia Alvarenga, lugar donde la batalla se traba de inmediato a las dos de la tarde, dura y violenta por lo complejo del terreno y lo desigual de las fuerzas, pero las tropas republicanas en tan sólo una hora logran vencer al enemigo y hacer que se desbande en retirada, rápidamente Ribas ordena la persecución y captura de las tropas enemigas, las cuales se enfilan en fuga vía a la serranía nuevamente. Ribas en su Parte Oficial del Combate, publicado en la Gaceta de Caracas, nos narra:

“…Las armas de Venezuela, siempre triunfantes, acaban de tener la gloria de haber derrotado completamente al pérfido Rosete, en su Quartel General de Charayave, con 800 ó 1000 hombres. Como su situación es ventajosísima, creyeron hacerse firmes, y sacar todo el partido de que eran capaces, si las tropas de la República no tuvieran siempre el valor preciso para superar todos los obtaculos.
     A las 12, nuestras tropas se encontraron con una avanzada enemiga en el sitio del Potrerito.  Fué batida. Le tomamos los fusiles y todos los caballos ensillados en que hacían su gran guardia. A las dos de la tarde, llegamos frente a este pueblo y haciendo desfilar 100 hombres de infantería, y 50 de carabineros, por la hacienda de cacao de los Alvarengas, para que le atacasen por la retaguardia; di órden al exército para que inmediatamente esta división rompiese el fuego, y atacasen de frente con toda la fuerza: efectivamente sucedió así; pero con tan buen éxito que aun no había cumplido una hora de fuego quando ya se había decidido á nuestro favor, tomandoles el pueblo, y poniendose ellos en una precipitada y vergonzosa fuga; uno siquiera no pudo tomar el camino de Ocumare ni Santa Lucia. Todo el que no ha sido prisionero, muerto, ó herido, se ha encumbrado por la sierra, sin que uno vaya unido á otro: nuestras tropas le han perseguido por diversos puntos, encontrando los caminos de las serranías cubiertos de lanzas, caballos y cadáveres”.(sic)

      En medio de la huida Rosete deja abandonado una gran cantidad de armas, municiones, prisioneros, equipajes y documentos de guerra entre los que se hallaron cartas, planos, pliegos, en fin, pruebas de las conspiraciones de Rosete y los realistas de Caracas y la Guaira. Entre los objetos hallados se identificó una carimba o hierro de marcar con la letra “P” y que al parecer estaba destinada para marcar a los patriotas con ella, hierros como estos fueron hallados también entre las cosas de los jefes realistas en el Campo de Batalla de Araure, uno perteneciente a Yáñez con la letra “R” por “Republicano” y otra de Puy con la letra “I” por “Insurgente”, Ribas es informado de que había una guarnición realista en Ocumare de 50 hombres dejada por el jefe realista y continúa su rumbo hacia ese pueblo para reducirlos, pero enterados estos del avance de las tropas republicanas abandonan el pueblo.

Francisco Rosete

     Al revisar estos hechos resalta a la vista la importancia estratégico-militar, desde el punto de vista geográfico sobre Caracas, que tiene los Valles del Tuy, además que en aquella época representaba el principal lugar de abastecimiento de alimentos para la capital, siendo entonces que para Boves y el gobierno español era de mucha importancia dominar la región, pues de esta manera podía someterla a través de los accesos y creando desabastecimiento de alimentos a la población, por otro lado la cantidad de mano esclava que se encontraba en las haciendas del Tuy, suponía para las fuerzas de Boves un contingente importante para sumar a su causa de exterminio, ya por fortuna o por la capacidad de dirección de José Félix Ribas, éste logró rechazar y materializar un resultado favorable (aunque efímero) a la causa republicana y Charallave logró escapar a una suerte igual o peor a lo sucedido unos días antes en Ocumare y se convierte a su vez en un campo de batallas inmortalizado por el triunfo de los independentistas.

Fuentes consultadas:
Esteves González, Edgar. Batallas de Venezuela 1810 1824. Caracas Editorial CEC, SA, 2004.
Gaceta de Caracas. Número XLIII, Lunes 21 de Febrero de 1814.
Gaceta de Caracas. Número XLIV, Jueves 24 de Febrero de 1814.
Gaceta de Caracas. Número XLV, Lunes 28 de Febrero de 1814.
Gaceta de Caracas. Número XLVI, Jueves 3 de Marzo de 1814.
González, Juan Vicente. Biografía del General José Félix Ribas. Caracas, OCI, 1975
Machado Guzmán, Gustavo. Guerra de Exterminio…aquellos años sangrientos. Caracas, Litografía Tecnocolor, 2003.
Rojas, Arístides. Leyendas Históricas de Venezuela, Tomo II, Caracas, Bloque de Armas, 1982.
Úslar Pietri, Juan. La Historia de la Rebelión Popular de 1814. Caracas, Monte Ávila Editores latinoamericana C.A., 2010.

1 comentario

Archivado bajo DOSSIER

Una respuesta a “DOSSIER 3.3: La Batalla de Charallave.

  1. Deiwe Martinez

    Reciban un cordial saludo. Soy habitante de ésta emblemática ciudad y al leer ésta reseña me sentí muy orgulloso de que nuestra tierra haya sido escenario de las batallas por nuestra independencia. Y como dato, mi abuela es de apellido Alvarenga.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s