DOSSIER 2.4: Rebeliones de esclavizados en el Tuy durante el siglo XVIII

Por: Arturo Lev Álvarez.

     La herencia africana en tierras venezolanas es debida a la diáspora impuesta por el hombre europeo (primero portugueses, luego españoles y demás colonizadores europeos en América), que se aprovechó de la lucha entre tribus en África, guerras creadas para justificar el apresamiento y esclavización de hombres, mujeres y niños, convertidos en mercancía humana. Era la ruta de la esclavitud (transatlántica), el racismo y desprecio por el color de piel para cubrir sus necesidades de mano de obra en sus tierras colonizadas al occidente, América.

     En el “nuevo continente” repoblado con el hombre africano, éste sería tratado como un animal doméstico, era el último del sistema de castas en la colonia, era el esclavo, el sirviente, en el mejor de los casos llegaba a ser mayordomo o capataz, pero nunca dejaría de ser propiedad del hombre blanco, sea peninsular o criollo, así fuese “manumiso” (el propio Páez en su autobiografía relata que un capataz negro llamado Manuelote le humillaba en un hato donde trabajaba en el llano barinés). 

Cimarrones, Dibujo realizado por el artista plástico José Luis Araque mayo 2013

     Este trato abusivo y déspota ejercido por el hombre blanco conduciría a rebeliones por parte de los esclavos en busca de su ansiada libertad. A los que lograban huir se les llamaba cimarrones y a sus sitios de vida libre (pero en zozobra) se les denominaba cimarroneras, cumbes, quilombos, rochelas o palenques, y sus ubicaciones eran hacia las montañas, bosques y zonas selváticas, muchas cerca de la costa, tal vez, buscando ese mar que les separaba pero les podía volver a unir con su pasado africano.

     El esclavo solo buscaba su libertad plena, no tenía sentido de pertenencia con la nación en la cual era el explotado y buscaba venganza ante su opresor, en muchos casos era el blanco criollo. Es por ello que decide rebelarse.

     En los Valles del Tuy, se sucedieron una serie de hechos que demuestran rebeliones de esclavos en tierras de cultivos de cacao, caña de azúcar y añil de los hacendados: Francisco V. Cerezo, Domingo P. Volcán, Pablo León, Antonio Villafañe, Antonio Salinas, Juan F. Blanco Uribe, Marqués del Toro, familia Tovar y la Iglesia representada en el Convento de la Concepción y la Compañía de Jesús (datos de la primera mitad del siglo XVIII aportados por Brito Figueroa, 1963: pp.157-179).

      Entre las rebeliones de esclavos en el Tuy encontramos las siguientes:

1.- En el año de 1749 la rebelión de esclavos y cimarrones, liderizados por el esclavo Manuel Espinoza en las zonas de Barlovento y Valles del Tuy. El autor Álvarez D’Armas (1978: p.12) nos indica los hechos: 

El jefe de la insurrección era un negro llamado Manuel Espinoza, el cual provenía de Cartagena de Indias. El centro de operaciones de los negros libres y esclavos era la Sabana de Ocumare, también estaban involucrados los esclavos de Santa Lucía, Yare, Guarenas, Guatire, Capaya, Mamporal, Tacarigua y Curiepe, quienes pensaban alzarse el día de San Juan. Al obtener su libertad sería nombrado jefe del gobierno el negro Eusebio Guzmán.

      Por la indiscreción de varios de los comprometidos fue descubierta la rebelión, a Espinoza lo ajusticiaron y los demás pagaron con la cárcel, el confinamiento o la pérdida de la parte superior de la oreja izquierda.

    Las causas de tales hechos son argumentadas por el investigador José Marcial Ramos Guédez explicando la supuesta libertad otorgada a los esclavos y no autorizada por sus amos blancos:

Los hechos antes citados, forman parte de un mismo plan de lucha; la destrucción del régimen esclavista y de la “población blanca” que lo sustenta. Además, observamos que esta sublevación estuvo inspirada en la supuesta existencia de una Real Cédula y Orden emitida por el Rey de España, por medio de la cual se les otorgaba la libertad a todos los esclavizados, pero las autoridades y los amos no las reconocían y se las habían ocultado. (Ramos Guédez, 2011: p.25)

     Esta información que se encuentra sustentada en “Autos criminales seguidos contra diferentes negros, por sublevación contra los blancos en los Valles del Tuy, 1749” del Archivo General de la Nación (Sección Diversos, Tomo XXIX, 1747-1749, folios 471 a 534), deja ver que los esclavos aspiraban lograr su libertad y la abolición de la esclavitud por parte de su explotador, la lucha de clases (en este caso castas) comenzaba.

     Parte de esa sublevación era el alzamiento del negro Francisco Loango, “esclavo de Miguel Monasterio, responsable de la rebelión de Yare, (quien) sería el teniente general.” (García, 2007: p. 45)

   A él lo acompañarían Manuel Loango, Miguel Loango y Simón Loango. Tanto congos y loangos fueron muy activos en dicha rebelión y a su vez, usaron la festividad de San Juan para ejecutar el plan que les daría la libertad, pero tendrían en sus filas delatores, pertenecientes a otras tribus africanas rivales dentro de su contexto de esclavitud.

2.- Entre los años de 1771-1774 la rebelión del esclavo Guillermo Ribas en la localidad de Barlovento y Valles del Tuy, e iba en contra de las políticas que buscaban frenar el contrabando del tabaco y el cacao en los valles del Tuy.

3.- Entre los años de 1794-1796 el alzamiento del esclavo  Miguel Gerónimo alias Guacamaya en la localidad de Barlovento y Valles del Tuy en contra de la esclavitud.

     Como se puede observar, era obvio que los esclavos se rebelaran contra sus amos, fuesen blancos peninsulares o criollos, llamados por los explotados “grandes cacaos” o “mantuanos”, y siendo los esclavos la base de la economía de esos hacendados y terratenientes, pues, eran la mano de obra que sostenía tal sociedad con su esfuerzo físico y hasta cultural, dejando la vida en haciendas y plantaciones muchas veces. La historia confirma que la repoblación en Venezuela con africanos e impuesta por los españoles dio como resultado una serie de levantamientos en nombre de la libertad y en contra del racismo, además de crear una amalgama de culturas como herencia que hoy día sobreviven entre los venezolanos.

Fuentes consultadas:

Álvarez D’Armas, A. “Retazos históricos de Ocumare del Tuy”, en Revista Líneas. Caracas, Electricidad de Caracas, N°259, noviembre de 1978, pp. 11-17.

Brito Figueroa, F. La estructura económica de Venezuela colonial. Caracas, Universidad Central de Venezuela, 1963.

García, J. Caribeñidad. Caracas, Fundación Editorial El perro y la rana, 2007.

Ramos Guédez, J.M. Contribución a la historia de las culturas negras en Venezuela colonial. Caracas, Fundación Editorial El perro y la rana, 2011.

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