1º DE MAYO: Días de huelga y reivindicaciones laborales

Por Arturo Lev Alvarez A.

1º de Mayo

1º de Mayo: huelgas, exigencias y búsqueda de reivindicaciones laborales.

     Las relaciones sociales retribuidas entre el hombre que ofrece su esfuerzo físico o intelectual (llamado obrero), y aquel otro hombre o grupos de personas que tienen el poder político o económico empresarial, sea una industria privada o ente público del Estado (llamado patrono), son las conocidas relaciones de trabajo existentes desde antes de la Revolución Industrial de la segunda mitad del siglo XVIII.
En tales relaciones se dieron abiertamente enfrentamientos entre obreros y patronos, unos violentos y otros panfletarios con cierto tipo de organización, pero siempre en ambos grupos con conocimiento de que el obrero y su esfuerzo de trabajo son necesarios para el patrono, la empresa y la producción de cualquier país que mantenga relaciones comerciales, y en contraparte conociendo el obrero que necesita, a su vez, de esa fuerza económica que es la que invierte para ofrecer trabajo, así el interés sea individual. En algunos casos se dan relaciones horizontales de trabajo con aquellas empresas comunales o de propiedad social, en las cuales, se busca dejar atrás el modelo capitalista y avanza de lo social, en lo que lo importante son las personas, hacia lo comunal donde lo más importante es el bienestar común, no solo de los participantes sino también de la comunidad en general y de ahí que en ella prive el interés colectivo sobre el individual y se sustente en la propiedad social de los bienes, a diferencia de la primera que siempre defenderá la propiedad privada en la que el interés individual es primero que el social. En este último caso los trabajadores se benefician directamente de lo que producen, vendiendo o consumiendo el producto,  o de su intercambio de productos con otro tipo de empresa de producción social.

     En la realidad venezolana algunos investigadores como Luis Lauriño afirman que para el siglo XVI con la actividad económica minera que “…no tenían el impacto esperado, constituían el marco de unas primeras relaciones sociales de trabajo, en donde los indígenas venezolanos se convertirían en mano de obra esclava fundamental, por lo menos en los primeros años de la mencionada actividad”. Luego, es traída la mano de obra africana en calidad de esclavos y el indígena es asumido por los colonizadores y grupos de religiosos como encomendados, en ambos casos bajo situación de dominio del hombre europeo por sobre el hombre africano e indígena. El beneficio que supuestamente debían de recibir tanto esclavos como encomendados estaba sujeto a los designios del colonizador en condiciones insalubres donde la religión jugaba un papel fundamental en la dominación por medio de la enseñanza impuesta de la fe católica y el idioma castellano.

     Esa estructura se mantendrá aún hasta mediados del siglo XIX donde ya un país independiente llamado Venezuela, que sobrevive a diferentes liderazgos caudillistas, y eternas y repetidas revoluciones, decide en 1854 otorgar la libertad a los esclavos, que cada vez eran menos y de carga para los amos o dueños. Pero la libertad no fue completa y ahora los terratenientes, latifundistas, dueños de grandes extensiones de tierras empleaban a sus antiguos esclavos bajo el sistema de peonaje, a cambio de fichas de la propia hacienda que se cambiaban por productos alimenticios en pulperías. No es sino hasta 1876 que se implanta una moneda nacional llamada El Venezolano, y luego asumida como Bolívar a partir de 1879 en gobiernos de Antonio Guzmán Blanco con quién se comienza una obra de modernización de la infraestructura venezolana y se necesitaban trabajadores para efectuar tales trabajos, sobre todo en lo referido a los planes ferroviarios. El Estado comienza a convertirse en patrono con responsabilidades que asumir ante sus trabajadores sin organización.

     Es después de la muerte de Juan Vicente Gómez y con el gobierno de Eleazar López Contreras, en 1936, que se puede hablar del sindicalismo y del nacimiento del movimiento obrero en Venezuela. El petróleo transformará las relaciones sociales de trabajo. En palabras de Héctor Malavé Mata (1975): “El país no había dejado de ser colonial y ya comenzaba a ser moderno.” (p. 187)

     En 1936 se inició una campaña de las organizaciones políticas por lograr la sindicalización masiva de los trabajadores ante los trusts petroleros (como les llamaba Salvador De La Plaza). Dicha campaña termino en la huelga petrolera que comienza el 14 diciembre de 1936, y que se desarrolló en protesta contra las condiciones de trabajo impuestas por las compañías trasnacionales instaladas en el país y que duró más de 30 días, apoyada por varios sectores de la población y lideradas por el “…comité político-sindical unificado que la dirigió y estuvo formado por José Antonio Mayobre, Juan Bautista Fuenmayor y Pedro Taborda, por los rojos, y Felipe Hernández e Isidro Valles, por los azules (del PDN). Valmore Rodríguez era su máximo dirigente, pero desde la clandestinidad. Cabimas fue el epicentro de ese movimiento.” (Díaz Rangel, E., 1998, p. 50)

    El Presidente López Contreras acaba con la huelga el 22 de enero de 1937 ordenando un aumento de un bolívar para quienes ganaban entre 7 y 9 bolívares diarios, y uno adicional para quienes no ocupaban viviendas en las compañías, además de agua potable con hielo. Se decretaba entonces el Día del Trabajador el 24 de julio (según decreto del 18 de abril de 1938), para asociarlo al natalicio del Libertador y no a las ideas de hombres de izquierda que se reconocían en la lucha del 1 de mayo de 1886 realizada por las organizaciones obreras de Chicago, reivindicando la jornada laboral de 8 horas y siendo brutalmente objeto de represión y ajusticiamiento por la policía. Sin embargo no fue sino hasta 1945, cuando el Presidente Isaías Medina Angarita establece por decreto la fecha del 1 de mayo como el Día del Trabajador.

     Al asumir la presidencia Rómulo Betancourt en Octubre de 1945, dicta un decreto el 24 de Abril de 1946, donde establece el 1º de Mayo como Día del Trabajador y se declara día feriado y de remuneración obligatoria para los trabajadores en general, incluyendo los que realizan sus labores en la agricultura y cría. A su vez, crea en 1947 la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV).
Para los tiempos inmediatos el Presidente Hugo Chávez bajó el desempleo a 110,1 % según estadísticas del Instituto Nacional de Estadística (INE), cada 1° de mayo otorga un 20% de aumento salarial y en el 2003 funda  la Unión Nacional de los Trabajadores (UNT).

Fuentes consultadas:

Díaz Rangel, E. El 14 de febrero y otros reportajes. Caracas: Monte Avila Editores Latinoamericana, 1998.
Malavé Mata, H. Formación histórica del antidesarrollo de Venezuela. Caracas: Ediciones Rocinante, 3a. ed., 1975.
Lauriño, L. Las relaciones sociales de trabajo y las primeras actividades de descubrimiento y explotación minera en el siglo XVI. Caracas: Revista El Desafío de la Historia N°39, 2013.
Revista Memorias de Venezuela 1° de Mayo “Un día de rebelión, no de descanso!”. Caracas: autor, N°3, 2008.

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